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Milosevic absuelto. I. Yugoslavia y el TPI

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Durante el pasado mes de Julio, como se encargó de subrayar uno de nuestros más  fieles lectores, vio la luz de forma muy tímida, por no decir marginal, la noticia que Slobodan Milosevic había sido exculpado por el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslava ( Icty).

Esta información que si bien prácticamente no tuvo relevancia en un primer momento, fue creciendo en trascendencia , gracias a la difusión que hizo la prensa serbia, rusa y los desmentidos que empezaron a proliferar en destacados periódicos europeos, desde dónde se atacaba al autor del artículo  que dio pie a esta exoneración al citar una párrafo de la acusación en el juicio contra Radovan Karadzic en la que se le exculpaba  al político serbio de la empresa criminal conjunta y de la pretendida limpieza étnica emprendida por los serbios contra otros pueblos yugoslavos en Bosnia Herzegovina.

Esta descarga de responsabilidades de unos crímenes de guerra que la Corte Penal no ha podido probar  contra Slobodan Milosevic durante todo el proceso , desde su entrega al Tribunal de la Haya en  2001 hasta su muerte en prisión en 2008 se ha producido en el juicio contra Radovan Karadzic.

 

Acto seguido de producirse esta declaración ;múltiples voces saltaron a escena para justificarse y reafirmar la total falta de validez jurídica de este enunciado. Argumentan que ni le exculpa de los crímenes de genocidio ni de la culpabilidad de la guerra. En esta línea se han pronunciado tanto el fiscal jefe del TPIY Serge Brammerz, Carla del Ponte como varios representantes de la UE, con Federica Mogherini a la cabeza una vez más. Con la prensa occidental haciendo de nuevo los coros.

 

Sin entrar en detalles procesales, en referentes jurídicos o en jurisprudencias internacionales que desconozco casi por completo, me gustaría enumerar algunos precedentes que quizá sean relevantes para entender la deriva y motivos de la creación de este Tribunal.

( La relevancia ,una naturaleza siempre  negada en la Corte a la parte serbia, cuyas alegaciones en defensa de sus acusados fue y sigue siendo tachada como irrelevante una y otra vez).

 

Tras el asesinato del Rey Alejandro de  Yugoslavia  y del ministro de Exteriores francés Louis Barthou en Marsella el  9 de Octubre de 1934 en un ataque terrorista de autoría ultranacionalista búlgaro-macedonia con claro apoyo ítalo-alemán.

 La Liga de Naciones tras deliberaciones previas decidió  en 1937 que era necesaria la adopción de un Tratado para la prevención y castigo del terrorismo y que un Tribunal Penal Internacional sería el mecanismo adecuado para velar por ello.

Esta iniciativa fue de inspiración y concepción  plenamente europea.

 

Muy diferente de la constitución de los Tribunales Ad Hoc para la Antigua Yugoslavia de clara matriz estadounidense creado en 1993. Dos años antes del fin de la guerra en Bosnia, y de las matanzas de Srebrenica. 

Y un año después que la República Socialista Federada de Yugoslavia fuera el primer país expulsado en la historia de las Naciones Unidas por abrumadora mayoría. La petición de la  nueva república formada por Serbia y Montenegro fue desestimada.

Yugoslavia fue encausada como sujeto de derecho culpable . El Tribunal Penal de La Haya acusó a Yugoslavia de ser un estado criminal cuyo gobierno amparaba y sostenía a criminales de guerra.

La sala primera del TPI solicitó al Presidente del Tribunal que trasladase su decisión al Consejo de Seguridad de la ONU. Con las consecuencias que se explicarán a continuación, gran parte de las cuales aparecen en el documental Yugoslavos

 

Por el contrario las repúblicas separatistas fueron inmediatamente reconocidas. Convirtieron Yugoslavia en una palabra tabú, empezaron por anular su nombre para eliminarla después a todos los efectos.

Yugoslavia, un país  nacido de la victoria contra el nazismo, forjado por pueblos libres del sometimiento imperial extranjero, miembro fundador de Naciones Unidas, no podía seguir existiendo; había unos  nuevos intereses geopolíticos que atender y el inicio de una nueva era con la conculcación de la legalidad internacional.

El desmantelamiento de Yugoslavia significó la usurpación de funciones de la ONU por parte de la OTAN, un sometimiento de Europa político, económico y militar  ante Estados Unidos, la entrada del islamismo en el viejo continente y en la toma de decisiones estratégicas que continúa hoy en día.

 

Sólo así pueden entenderse gran parte de las medidas tomadas por Naciones Unidas;

 

La Comisión Badinter(ministro francés) ,Comisión de arbitraje de la Conferencia europea estableció el modelo de descolonización africana como válido para la solución del “problema” yugoslavo pese a las reticencias del Tribunal. 

Se destruyó el sistema comunista aunque se mantuvieron sus fronteras administrativas inamovibles y se desvinculó el derecho de autodeterminación de los otros derechos inherentes , así como derechos humanos básicos, como el de las minorías, quedando refrendando esta postura con el reconocimiento internacional de las independencias.

 

La resolución 820 de Naciones Unidas aprobada el 17 de Abril de 1993 contra Yugoslavia fue y continúa siendo el paquete de sanciones jamás ratificado. Lejos de limitarse al embargo de armas como ya estipulaba la resolución 713, se prohibió el transporte de todo tipo de mercancías con lo que ello conlleva para una economía débil en tiempos de guerra y su población civil.

Antes ya se había impuesto un embargo total a Serbia y Montenegro  que resultó insuficiente. Tres días antes de su aprobación Bosnia, Eslovenia y Croacia fueron admitidas en la ONU.

 

Ese mismo año , en Octubre el Consejo de Seguridad de la ONU afirmó por primera vez que las áreas administradas por la ONU en las zonas fronterizas serbocroatas delimitadas pasarían a formar parte integral de la nueva república croata.

 

Por si existiera alguna duda al respecto de la parcialidad y la instrumentalización del Tribunal de la Haya, Richard Holbrooke , el enviado especial de la Casa Blanca a Yugoslavia, la despejó :

 

“Comprendí que el Tribunal para Crímenes de guerra era un instrumento inmensamente valioso. Lo utilizamos para mantener a los dos criminales de guerra más buscados de Europa , Karadzic y Mladic fuera del proceso de paz de Dayton y lo utilizamos para justificar todo lo que siguió.

 Es la  herramienta  perfecta para acabar con los dirigentes serbios, para declararlos  el enemigo número uno “.

Por supuesto esto sólo fue valido para los líderes serbo-yugoslavos. Especialmente para los serbobosnios, aspecto en el que indagaremos en la segunda parte del artículo, y que tiene mucho que ver con las medidas de presión tomadas por la ONU , el comportamiento político de Milosevic y lo firmado en Dayton.

 

A pesar que tras la Operación Tormenta el Jefe del equipo mediador de la UE Carl Bildt propuso el 9 de Agosto de 1995 que Franjo Tudjman fuera incluido en la lista de criminales de guerra. El mismo día en que el Consejo de Seguridad de la ONU proponía esta medida Madeleine Albright denunció las matanzas cometidas por las tropas serbo-bosnias en Srebrenica.

 

Esta misma semana el “sultán” turco Erdogan, con su total entrega a la causa otomana, dedicaba sus oraciones a la memoria de su hermano Alija Izetbegovic. El creador de la Bosnia Musulmana y de la cuña islámica en los Balcanes.

 

Después del 11 de Septiembre de 2001 , Estados Unidos pidió a Bosnia y a otros países de la Antigua Yugoslavia que votaran en contra del Tribunal Penal Internacional. Eslovenia aceptó. Bosnia que apoyó la creación de este, como todo lector podrá suponer llegados a este punto de lectura, termino por exonerar a su gran padrino estadounidense.

Desde entonces nadie ha podido imputar a los USA a causa de sus acciones durante o después de la guerra de destrucción de Yugoslavia.

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