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“Es un desafío más para Rusia y vamos a estudiarlo, el Estado Mayor llevará a cabo un análisis, sacará conclusiones y presentará a las autoridades del país propuestas de medidas de respuesta”, dijo.

Según el senador, los recientes ensayos de misiles balísticos en Corea del Norte son solo una excusa para instalar el sistema de defensa antimisiles de EEUU en Corea del Sur.

“Bajo el pretexto de la amenaza norcoreana si bien no logran cerrar el cerco alrededor de Rusia, intentan como mínimo asediarla desde el este y oeste”, afirmó.

El despliegue del sistema antimisiles estadounidense THAAD en Corea del Sur viola las condiciones del tratado START III y podría obligar a Rusia a abandonarlo, declaró.

Se trata, en particular, de dos lanzaderas de misiles, entre otros componentes del sistema, que llegaron a la base aérea de Osan (ciudad de Pyeongtaek, noroeste) a bordo de un avión de carga militar C-17.

Anteriormente, la agencia Yonhap comunicó que EEUU comienza a desplegar los primeros elementos del sistema antimisiles THAAD en Corea del Sur.

“Este despliegue vulnera el equilibrio previsto en el tratado START III, es una de las condiciones para la salida de Rusia de este tratado”, dijo Ózerov.

El senador destacó que Rusia no está interesada en el abandono del tratado, sin embargo analizará esta situación en función del grado de amenaza que genera este nuevo sistema antimisiles de EEUU.

Ózerov recordó que, anteriormente, EEUU “bajo el pretexto de la amenaza procedente de Irán” decidió desplegar elementos del sistema THAAD en Europa Oriental.

“En el contexto actual tras los recientes ensayos de misiles por parte de Pyongyang, para EEUU es una buena oportunidad ya que hablaba del fortalecimiento de la agrupación sudeste”, indicó.

Señaló también que Rusia no prevé aumentar su sistema antimisil en el Lejano Oriente en respuesta a las pruebas de misiles realizadas el 6 de marzo por Corea del Norte, ya que el sistema disponible garantiza completamente la seguridad del país en esta región.

El sistema THAAD (siglas en inglés de Defensa Terminal de Área a Gran Altura) está diseñado para detectar misiles balísticos con radar terrestre e interceptarlos a una altura de entre 40 y 150 kilómetros.

Una batería THAAD incluye un radar TPY-2 TM, seis lanzaderas, 48 misiles interceptores y un puesto de mando.

Tanto Washington como Seúl afirmaron que el THAAD sólo pretende contrarrestar la amenaza norcoreana, pero Pekín y Moscú sospechan que en el fondo EEUU busca monitorear sus defensas.

El Ministerio de Defensa de Rusia sostiene que el THAAD puede agravar las tensiones y mina la normalización en la península coreana.

Japón apoyó el emplazamiento de las baterías subrayando que contribuirá a la paz y la estabilidad en la región.

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