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MOSCÚ (Sputnik) — El embajador de Rusia ante la OTAN, Alexandr Grushkó, avisó que las intensas operaciones del bloque militar cerca de los límites del país aumentan el riesgo de una carrera armamentista.

“De hecho todo el conjunto de medidas junto con el aumento de la actividad militar cerca de nuestras fronteras (…) pueden conducir a una carrera armamentista”, dijo Grushkó.

El diplomático explicó que tiene en cuenta “los ejercicios y los entrenamientos que el bloque bélico realiza casi a diario a lo largo de las fronteras rusas”.

“Sabemos por la historia de la Guerra Fría que esa mezcla de planeamiento militar y política aumenta el riesgo de una confrontación de la que costará salir”, indicó.

Grushkó volvió a denunciar la aproximación de la maquinaria militar de la OTAN.

“El bloque bélico reconstruye la red de aeródromos, puertos, verifica las vías de transporte, elimina las barreras burocráticas que le impiden desplazar sus fuerzas”, subrayó.

Cerca de las fronteras rusas, sostuvo, la alianza despliega cuatro batallones y en el marco de este programa EEUU lleva a cabo la rotación de una brigada de tanques.

“La OTAN almacena armamento en Bélgica, Alemania y Países Bajos, creó un centro de mando en Bucarest (Rumanía) y otro en Szczecin (Polonia) y estableció ocho células de coordinación”, desveló.

El bloque político-militar, señaló, incrementó sus misiones aéreas y la presencia de sus aviones de combate en los países bálticos.

“Además, la OTAN aumentó su presencia naval en el mar Báltico y en el mar Negro”, remarcó.

Rusia, sostuvo, evalúa todos estos factores “desde el punto de vista político y también militar”.

Precisó que los intentos de la OTAN de hablar con Rusia desde una posición de fuerza traerán resultado contrario.

“La OTAN empieza a utilizar modelos de seguridad de los tiempos de la guerra fría y trata de hablar con Rusia desde una posición de fuerza que no tendrá ningún efecto, solo conducirá al resultado contrario”, dijo.

Según Grushkó, la política de la OTAN “adquiere formas de planificación militar”.

“La OTAN empieza a utilizar modelos de seguridad de los tiempos de la guerra fría y trata de hablar con Rusia desde una posición de fuerza que no tendrá ningún efecto, solo conducirá al resultado contrario”, dijo.

Al mismo tiempo, indicó, Moscú recibe más señales de que la Alianza quisiera reanudar el diálogo y las tres reuniones del Consejo OTAN-Rusia celebradas el año pasado después de una pausa de casi  dos años sugieren que el bloque militar llegó a la conclusión de que la congelación total de las relaciones con Rusia es contraproducente.

Sin embargo, “hasta la fecha no hay indicios algunos de que la OTAN esté dispuesta a cancelar las decisiones anteriores sobre la congelación completa de la cooperación con Rusia”, comentó el embajador.

Hasta 2014 esa cooperación se desarrolló con bastante éxito abarcando todo el espectro de las nuevas amenazas y desafíos, entre ellos la situación en Afganistán y la lucha contra el terrorismo que fue uno de los ámbitos clave de la labor del Consejo.

En particular, Rusia y algunos países de la OTAN crearon un sistema que permitía enviar fotos de aviones en tiempo real que no obedezcan las órdenes de la tierra y que posiblemente puedan estar secuestrados por los terroristas.

En el marco de ese proyecto se realizaron ejercicios militares conjuntos en la región del Báltico y en el mar Negro con la participación de la Fuerza Aérea de Polonia, Turquía y Noruega.

“Es solo un pequeño ejemplo de que el Consejo no duplicó otras organizaciones internacionales pero desempeñó su propia labor que realmente mejoró la situación de seguridad no solo de los Estados sino también de los ciudadanos”, concluyó el diplomático.

El embajador ruso ante la Alianza afirmó que la agenda de confrontación que promueve la OTAN no corresponde a las necesidades de seguridad ni a los intereses de Europa.

“La OTAN promueve actualmente una agenda de confrontación que no responde de ningún modo a las necesidades de seguridad ni a los intereses a largo plazo de Europa”, dijo.

egún el embajador, las relaciones de Rusia con los Estados de Europa del Este no han mejorado al incorporarse estos a la OTAN, “aunque nos intentaron convencer que en cuanto ingresen en la alianza, la situación mejoraría sustancialmente”.

Mencionó que hoy en día “establecen las pautas en la OTAN los llamados Estados de primera línea que declaran que se encuentran en la línea de fuego y necesitan protección”.

Grushkó resaltó que estos Estados exigen una presencia permanente de las fuerzas extranjeras, lo que significa, según estimó, “un regreso a la época de la guerra fría”.

Agregó que eso es muy peligroso para Europa, pues “va a desviar los recursos y, sobre todo, obstaculizar el logro de los objetivos comunes” de Rusia y Europa en materia de seguridad y la colaboración “positiva y fructífera”.

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