El sábado el Ejército de Liberación Nacional (ELN) secuestró a Andrés Riaño Ravelo, jefe de la empresa de mantenimiento y reparaciones de la petrolera colombiana Ecopetrol.

El operativo se produjo hacia las 8:00 de la mañana. Dos guerrilleros que se identificaron como miembros del ELN, vestidos de civil y con armas de fuego, se presentaron en las oficinas de la empresa Ismocol y capturaron a Riaño Ravelo.

El conductor del vehículo de servicio público que transportó a los dos guerrilleros se entregó a la policía en Saravena donde contó lo sucedido, aduciendo que fue obligado a llevarlos.

Además el gobierno ha confirmado los ataques con granadas de fragmentación del ELN contra varias comisarías de policía en Saravena, Arauquita y Fortul.

El ELN también es responsable de la ejecución de un militar y dos patrulleros de la policía nacional, la voladura de dos tramos del oleoducto Caño Limón Coveñas, el ataque con granada a una patrulla de la Armada Nacional en Arauquita que dejó a dos infantes de marina heridos, como de la instalación de una volqueta en el eje vial Tame-Arauca cargada con explosivos que fue neutralizada por unidades militares.

En Colombia, mientras la guerrilla secuestra a los empresarios petroleros, los empresarios secuestran a los sindicalistas de sus propias plantillas. En 2002 Gilberto Torres militante de la USO (Unión Sindical Obrera), demandó en Londres a British Petroleum por complicidad cuando fue secuestrado por paramilitares que actuaban por cuenta de Ocensa S.A. (Oleoducto Central SA), empresa propietaria de un oleducto en Colombia de la que British Petroleum es accionista.

En su juicio, el comandante paramilitar Josué Darío Orjuela Martínez, dirigente de ACC (Autodefensas Campesinas de Casanare), confesó que Ocensa S.A. le encargó el asesinato de Torres.

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