Detrás de la Razón: Misiles de Estados Unidos atacan Siria, en Rusia, Putin alerta a Trump

206
0

EE.UU. usó su poder de veto para rechazar la propuesta de Rusia, de hacer una investigación sobre el supuesto ataque químico del 7 de abril en la ciudad siria de Duma, en la región de Guta Oriental, (el cual fue usado por Donald Trump de argumento para la lluvia de misiles de este sábado 14).

El fuego comenzó hace unos días en el pleno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU). Pero no por los ataques verbales y las acusaciones graves entre las potencias del mundo, -porque atacar, blasfemar, insultar, es mucho más fácil que lo antagónico-, sino por su incapacidad política y humana de anteponer los orgullos a la vida de muchos sirios y de saber negociar la paz.

Estados Unidos usó su poder de veto para rechazar la propuesta de Rusia, de hacer una investigación seria y profunda sobre el supuesto ataque químico del 7 de abril en Duma (el cual fue usado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, de argumento para la lluvia de misiles de este sábado 14). Pero también Rusia usó su poder de veto para rechazar la investigación que proponía Estados Unidos.

Visto esto desde lejos, parecería que las dos potencias no querían que se encontrara la verdad. Como no hubo ningún acuerdo, entonces Trump se frotó las manos, y cumplió la promesa que ya venía haciendo desde hace una semana, con sus grotescas comparaciones de ‘bonitos e inteligentes misiles’ caerían sobre Siria, lo que, si tiene que ver o no, le dio un tremendo respiro al huracán interno en el que vive entre la investigación de la presunta interferencia rusa en las presidenciales pasadas, el posible despido del investigador especial del caso, el escándalo de la amante, y la presión de la guerra económica con China.

Los misiles entonces cayeron. Antes de analizar el impacto y lo grave de este ataque, lo más extraño del caso es que Rusia se olvidó de su promesa ante las amenazas de Trump, hace unos días dijo que cualquier misil que se dirigiera hacia Siria, sería destruido, incluidos los lugares de donde fueron lanzados.

Trump apretó el botón pero los sistemas de la Fuerza Aérea de Rusia no hicieron nada. El Gobierno de Siria informa que fue el sistema antiguo de sus fuerzas el que derribó muchos de los misiles. Pasando ese detalle, lo que importa es saber cómo y qué ley pudiera defender y justificar la lluvia de misiles de Trump.

Porque no hubo aprobación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) para que una fuerza militar extranjera golpeara un país. Tampoco hubo y lo más importante, la presentación de pruebas sólidas y evidentes de que el Gobierno sirio fuera el culpable del presunto ataque químico del 7 de abril pasado. Y tampoco hubo una explicación de por qué no se esperó a que los investigadores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) que viajaron a Siria este sábado para investigar si hubo o no ataque químico, dieran su veredicto.

Trump amenazó también a Rusia y a Irán al señalarlos corresponsables por apoyar al Gobierno del presidente sirio Bashar al-Asad. Pero el mandatario ruso, Vladimir Putin le contesta que lo que hicieron dañó las relaciones internacionales del planeta: ‘La historia lo pondrá todo en su lugar (…) Ya endosó en Washington el peso de la responsabilidad por las represiones sangrientas en Yugoslavia, Irak y Libia’.

Lo que tampoco se puede entender es la visión de Washington sobre lo que es la justicia, pues en Yemen, no se han muerto 10 o 20 o 70 niños, sino miles de inocente a causa de su aliado petrolero Arabia Saudí.

¿Por qué EE.UU. no bombardera Riad, la capital saudí, para castigar al régimen de ese país y frenar la matanza de inocentes, tal como dice hacerlo en Siria?

En ‘Detrás de la Razón’, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, seis y Madrid, siete de la tarde; México, doce del día, y Colombia, una de la tarde.

Por Roberto de la Madrid.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.