Durante operaciones de barrido en las recientemente liberadas localidades y aldeas de la gobernación de Deraa, situada en el suroeste de Siria, las tropas gubernamentales del país descubrieron un escondite de los Cascos Blancos, donde se encontraron minas antitanque y proyectiles de artillería con sustancias “de diferentes tipos”, informa la agencia SANA.

El escondite de esa supuesta organización civil, que tuvo base en Siria hasta su reciente evacuación por parte de fuerzas militares de Israel, fue encontrado en la aldea de Sahem al Golan.

Este jueves, el Ejército sirio liberó dicha aldea de manos del Estado Islámico tras feroces combates en el sur del país. Las tropas gubernamentales también arrebataron a los terroristas las aldeas y localidades de Al Sheikh Hussein, Kawkab, Al Shabrak, Mseirteh, Al Lweihek, Salbak y Tal al Jomou.

Una vez liberado Sahem al Golan, siguen en curso en las aldeas de Hait y Jileen las operaciones militares para garantizar la seguridad de los sirios desplazados durante el regreso a sus hogares.

De acuerdo con una fuente militar de la gobernación de Deraa, con la que contactó Al-Masdar News, la base de los Cascos Blancos podría haber sido convertida en un almacén de armas después de ser tomada la aldea por miembros del Estado Islámico.
Los Cascos Blancos: ¿defensa civil?

Aunque los voluntarios de los Cascos Blancos afirmaban perseguir nobles objetivos y estar dispuestos a “arriesgar su vida para salvar a los demás y traer esperanza” a Siria, su actividad ha suscitado polémica y controversias.

El presidente sirio Bashar al Assad declaró este jueves ante medios rusos que la organización es “una máscara de Al Nusra” y que al actuar en Siria sirve de fachada para ese grupo terrorista y Al Qaeda.

Una opinión parecida manifestó la actriz y documentalista boliviana Carla Ortiz, quien ha visitado Siria en los últimos dos años y en abril comentó a RT que, según los residentes locales, los Cascos Blancos “trabajaban con los terroristas” y servían de defensa civil “para los grupos armados y los militantes”.

Uno de los escándalos más sonados en torno a esta organización se produjo cuando varios medios rusos –entre ellos RT– desmintieron la ‘puesta en escena’, por parte de los Cascos Blancos, de un supuesto ataque químico en Duma (Siria) el pasado 7 de abril.

Hassan Diab, uno de los niños que aparecen en el video de la organización, contó junto con su padre que a los presentes los regaron con agua para grabar la escena, y que nadie tenía síntomas de un ataque químico. Al pequeño Hassan le ofrecieron arroz, dátiles y galletas a cambio de participar en la filmación.

Entre tanto, un informe provisional de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas concluyó que en Duma no se detectaron agentes nerviosos, aunque dos muestras presentaron productos químicos orgánicos clorados. Los expertos de la OPAQ aún están por determinar la relevancia de estos resultados.

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