Darío Herchhoren

La situación de Turquía es realmente paradógica si tenemos en cuenta los bandazos que viene dando el gobierno turco de Erdogan. Veamos: Turquía ha pasado de robar el petróleo sirio comprándolo a precio de saldo y llevándolo a territorio turco a través de una flota de camiones cisterna, propiedad de una empresa a cuyo frente estaba su hijo, el actual ministro de finanzas turco, a ser garante del proceso de paz en Siria junto a Rusia e Irán. Esto ocurrió hasta la intervención de la aviación rusa en la guerra contra Siria, orquestada por los USA, Gran Bretaña y Francia.

Como consecuencia de la intervención de la potente aviación rusa, la guerra en Siria sufrió un cambio de dirección y el ejército sirio pasó de defenderse del terrorismo yihadista a perseguirlo y está a punto de acabar con él.

El gobierno turco estuvo albergando y armando al movimiento yihadista con la intención de acabar con el gobierno sirio de Bachar Al-Assad con el objetivo de apoderarse de su petróleo. Baste decir que en los territorios ocupados por el “estado islámico”, operaban camiones cisterna que compraban el petróleo sirio a los yihadistas y lo transportaban a territorio turco, mediante camiones propiedad de una empresa turca cuya titularidad pertenecía a un hijo de Erdogan, que es actualmente ministro de economía y gestiona la maltrecha economía turca y la caída de la lira.

La aviación turca en su intervención en Siria derribó un caza ruso Sujoi, dentro del espacio aéreo sirio, ocasionando la muerte de uno de sus pilotos, lo cual llevó al gobierno ruso a cerrar la entrada de alimentos turcos, especialmente frutas, verduras y pollo a territorio ruso, provocando graves quebrantos a la economía turca, muy dependiente de la exportación de esos productos.

Ese quebranto llevó a que nueve meses después, Erdogan pidiera disculpas públicas a Rusia, y viajó a Moscú a presentar sus pésames. Pero Turquía ocupa el norte de Siria diciendo que lo hace persiguiendo a las milicias kurdas que encuentran refugio y apoyo en Siria, pero en realidad con la intención de pintar algo en el futuro de Siria, y ello muestra a las claras que Turquía tiene una política exterior aventurerista y errática, y que pretende nadar y guardar la ropa a la vez, que es una pretensión muy dificil.

Paralelo con ello, la moneda turca que es la lira turca se desploma como consecuencia de los nuevos aranceles que aplica el imperio USA al acero y al aluminio turcos, y ello implica una herida mortal a su economía basada en un solo cliente.

Pero en realidad, Erdogan, quiere estar en todos lados a la vez. Se encuetra con que su aliado y protector norteamericano no es tal. Más bien es su enemigo que intenta sacarlo de en medio, y ello está confirmado con la participación de la CIA en el intento fallido de golpe de estado contra él, que por cierto le fue alertado por los servicios de seguridad rusos.

Turquía es un socio de la OTAN, y tiene el ejército más poderoso de la alianza después del USA, y por lo tanto es muy importante. Pero a la par de todo ello, ese ejército gracias a la política errática de Erdogan es muy poco fiable para la OTAN, y Erdogan si quiere mantener su gobierno más temprano que tarde deberá dar el paso y sacar a Turquía de la OTAN, con lo cual el flanco este de la OTAN quedará al descubierto.

Para ello deberá cerrar la base de Incirlik que alberga la mayor concentración de fuerzas aéreas de la alianza, y acercarse a Rusia y a Irán. Pero Erdogan es y ha sido siempre un peón de occidente y ello le causa unas angustias enormes. ¿Cómo es posible con los favores que le ha hecho a la OTAN y a USA que lo traten así? Es posible que Erdogan caiga víctima de su propio ejército que con un golpe de estado lo elimine, pero si eso no ocurre no tiene más camino a seguir que abandonar a sus viejos amigos, y cambiar el rumbo si no quiere desaparecer.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.