“Así que si se llaman demócratas, empiecen por tener muy presente que democracia es el respeto a la mayoría y que las mayorías son las que mandan, las que determinan su propio destino…”
Fidel Castro, La Habana, 13 de marzo de 1959
Si bien no estamos dentro de una Democracia perfecta o tal como la desearíamos, como individuos podemos ejercer nuestra libertad para expresarnos, para crear, para pensar, para elegir,  para creer, para educar,  etc., aunque pudiéramos chocar con los límites de esa libertad si traspasáramos ciertos límites. Y es que nuestra libertad, como bien sabemos, termina donde comienza la libertad de otros.
¿Somos tan libres en el lugar de trabajo? ¿Podríamos ser tan libres como para vender nuestro trabajo? ¿Podríamos ser tan libres como para expresarnos dentro de un Medio de Comunicación? ¿Podríamos ser tan libres al desconocer ciertas obligaciones con las cuales debemos lidiar como ciudadanos en sociedad? Por tanto, la libertad es relativa. Pero… ¿qué sucedería si esa libertad que poseemos dentro de nuestros límites, poco a poco la perdiéramos? ¿Dónde quedaría aquella Democracia?
Ideal de Democracia: “Democracia significa que un pueblo dirige su propia vida y puede controlar a los que influyen en la vida del mismo pueblo”. R. C. Kwant.
Pues el interés de tratar de consentir a las minorías por cada cosa que se les ocurra, sólo le hace daño a la democracia. No podemos consentir a cada malcriado que le da una pataleta. ¿Dónde quedaría la autoridad? El problema que hoy existe, claro, es que se sabe muy bien por qué y para qué se consiente a ciertas minorías. Por un lado, fortalecen cierta ideología, al abrir espacios donde se asienta dicha ideología y, por otro lado, se mantiene consolidado el control, al fragmentar a la población, ahogándola en una serie de “anzuelos” (distracción). El segundo método es por todos muy conocido, sobre todo por la clase gobernante. El primero, ya lo estamos observando más de cerca, aunque ya venía de no muy lejos (¿mediados de los 90?).
Complacer a cada minoría que grita, como se está haciendo en estos tiempos, nos hace desconocer los lugares a transitar en un futuro. Pero, podemos hacernos una idea. Imaginemos el mundo del mañana a partir de ciertos hechos ya permitidos en el mundo gracias a esta ideología de género. Nos puede resultar incluso tragicómico, pero es lo que se está viviendo en estos tiempos:
-Un mujer en Israel se casó con un delfín. Por supuesto que… no sabemos si habrán formado una familia o si el delfín le haya pedido el divorcio.
-En Canadá un hombre de 46 años abandonó a su familia y sus siete hijos para convertirse en una mujer y, a sus 50 años, decidió convertirse en una niña de 6 años, más encima, fue adoptado por una familia heterosexual. ¿Se imaginan a esta nueva “niña” jugar con niñas de verdad? Por supuesto que… tampoco sabemos si hoy está en la escuela junto a niños de verdad.
-Ya existen servicios de taxis únicamente para mujeres y conducidas por mujeres, al igual que gimnasios. ¿Se imaginan negocios en los cuales no se permitan la entrada de mujeres y con carteles que señalen que no son permitidas? Por supuesto que… a esos hombres les caería las penas del infierno con aquello de la “discriminación” y los “derechos humanos”.
-Ya se castiga con multas a hombres por piropear o acosar a las mujeres. Lo que no sabemos es si… ¿existirán, a su vez, multas a mujeres por piropear a los hombres o por acosarlos?
-Ya existen baños públicos mixtos en colegios o centros educacionales. Lo que no sabemos es… cuándo se habrán de implementar en bares, restaurantes, centros comerciales, estadios, etc. Según una “experta” en temas de inclusión, respecto a los baños mixtos dice: “se avanza en desnaturalizar los baños sexualizados. En nuestras casas no hay baños para hombres y mujeres, sino que para el que quiera. Esto apoya un cambio cultural para la sociedad”.
¿Ya han imaginado todo aquello? Ahora imaginen un mundo donde sean legales las drogas, la eutanasia, la prostitución; la iglesia católica se adopte a la ideología de género, así como el fútbol, etc.
Ahora, ¿cuál es el panorama que ven? ¿Mañana vamos a ver señalizado en el transporte público, asientos para hombres y mujeres? ¿Mañana habrán, obligadamente, filas para mujeres y hombres o filas para los que no encajan con los anteriores? ¿Mañana vamos a ver en negocios como bares, restaurantes, cines, etc, un cartel donde se señale que no se aceptan hombres? ¿Mañana habrán comerciales televisivos con homosexuales, bisexuales, transexuales, etc.? ¿Mañana habrán cárceles mixtas? ¿Los delincuentes hombres que señalan ser mujer, irán a una cárcel femenina y viceversa? ¿Habrán cárceles para los que no se sientan mujeres, ni hombres? ¿Mañana quienes observen a una mujer hermosa por cierto tiempo, podrían ser acusados de “acoso”? ¿Mañana cuando cierta minoría no esté conforme con los resultados de una elección presidencial, vamos a pasar a llevar lo que decidió cierta mayoría de votantes? ¿Mañana prohibirán la presencia de enanos en programas televisivos de humor? ¿La penetración, en un futuro cercano, será considerada una “violación”?
Ahora la siguiente pregunta: ¿El consentir aceleradamente a ciertos grupos minoritarios, permitirá la entrada a escena de ciertas minorías que validarán con sus propios argumentos temas que hoy nos podrían parecer despreciables? Ejemplo la pedofilia, zoofilia, necrofilia, etc.
¿Qué consecuencias tenemos a la vista?
Ahora es mal visto corregir a los hijos, piropear, ser caballero, seducir, mirar tetas o traseros, decir chistes sobre homosexuales, gitanos o chistes “machistas”, etc. Poco a poco se construye un marco legal para sancionar todo lo anterior (con multas, cárcel, prohibiciones, etc.). El lenguaje es “enriquecido” con ciertos eufemismos: “Violencia de género” (violencia únicamente contra la mujer), “interrupción del embarazo” (aborto), “muerte digna” (eutanasia), “cuotas de género” (mitad de mujeres y mitad de hombres), etc. Y si no estamos equivocados, al parecer estaría comenzando cierta tendencia en la televisión chilena con comerciales en donde el modelo de familia omite a una de las partes (o la madre o al padre).
Estamos frente a una Neo-Inquisición en pleno siglo XXI, muy distinta a la que representó en sus años la Iglesia Católica. Hoy los “inquisidores” modernos son parte de las víctimas del ayer, sobre todo homosexuales. Uno pasa a ser “hereje” si nos negamos a aceptar la nueva “religión” (Ideología de Género) o si no nos ajustamos a las nuevas normas que nos intentan imponer. Y si maldecimos su “religión”, seremos “blasfemos”.
Te muestras en contra del matrimonio homosexual o a que puedan adoptar niños…Inquisición!!! Te muestras en contra del aborto libre y gratuito…Inquisición!!! Piropeas de manera no vulgar a una mujer…Inquisición!!! Corriges a tu hijo con una buena zurra o un buen tapa bocas… Inquisición!!! Le pegas a un perro por haberse portado mal… Inquisición!!! Haces un chiste de homosexuales…Inquisición!!! Haces un video musical con mujeres provocadoras… Inquisición!!! Vas a hacer una charla en contra de la ideología de género… Inquisición!!!
¿Y a todo lo anterior, llamas “evolucionar” y tener “libertad”?
Ahora pregúntense de qué “libertad”, “igualdad” y “tolerancia” hablan estas minorías “feministas” y homosexuales LGTBI+.
¿Dónde están quedando nuestras libertades? ¿Dónde está quedando la Democracia?
Pues se le está haciendo un gran daño a la Democracia al consentir y apadrinar a estas minorías por parte de los Medios de Comunicación, élite política, gobiernos e instituciones cuando las mayorías no gozan de esta atención prestada respecto a sus propios intereses. ¿Los desviados sexuales, desviados mentales o minorías, pueden tener derechos y nosotros, las mayorías, no podemos tener derechos? ¿Por qué tenemos que adaptarnos a minorías desviadas, siendo que los que deberían adaptarse son ellos, a nuestras normas y costumbres? Y si a esto le sumamos que las mayorías no han votado por una “agenda de género”, pero dan luz verde a proyectos relacionados con dicha agenda o proyectos que sólo buscan consentir a unas minorías, ¿no tenemos la sensación de haber sido estafados? ¿A caso la Democracia significa gobernar para consentir a unas minorías? ¿Dónde quedan las mayorías y sus derechos? ¿Dónde queda el respeto a las mayorías?
Nos dijeron que respetáramos a las minorías sexuales, raciales, creencias religiosas, creencias políticas, etc. Y así lo hicimos. Ahora que gozan de cierto poder junto a los Medios y élite política no quieren respetar nuestros gustos y creencias. ¿Creen que de esa manera se ganarán nuestro respeto? ¿Creen que imponiendo normas fuera de lo normal, para complacer a ciertas minorías, están siendo respetuosos con las mayorías?
¿Se han puesto a pensar que están llevando a pasar nuestro derecho a decir “No” dentro de una Democracia? ¿Se han puesto a pensar que están llevando a pasar nuestro derecho a tener una opinión, tan válida como las suyas, dentro de una Democracia? ¿Se han puesto a pensar que como ciudadanos de esta Democracia tenemos todo el derecho a expresarnos contra una inmigración sin límites, por ejemplo? ¿Se han puesto a pensar que tenemos todo el derecho a reclamar algo que nos parece injusto? Pero, claro, somos “homofóbicos”, “racistas”, “retrógrados”, “machistas”, “misóginos”, “xenófobos”, “fundamentalistas”, “moralistas”, etc., conceptos muy utilizados para hacer el papel de víctimas, y habitualmente dichas por personas que no tienen idea de la vida o de pagar las cuentas. Y, curiosamente, en los Medios cuando tratan de poner a alguien contrario a la Ideología de Género, por lo general lo muestran representando a una religión o a una persona religiosa, cuando hoy la iglesia católica está por los suelos en credibilidad. ¿Manipulación con “ingenuidad” o con sus “segundas intenciones”?
Pónganse a pensar un poco. Porque esto también tiene que ver con el sentido común. ¿Les suena?
Se les permitió gritar y patalear para al final ser consentidos, creando un malcriado sin ningún respeto hacia los mayores. Lamentablemente la ausencia de una autoridad que les ponga límites, nos debería obligar a marcarles los límites por nuestra propia cuenta. Porque imaginamos que no querrán ver más crecer al malcriado, ¿verdad? Si no hay respeto para con las mayorías, por parte de ciertas minorías, ¿debería haber respeto para esas minorías?
Próximo capítulo: III. Detrás de la Ideología de Género
“Aquellos que ambicionan el verdadero poder, a veces no quieren participar en el gobierno de un régimen democrático, porque estarían expuestos a la crítica pública; pero se los encuentra a la cabeza de formaciones de poder ocultas porque en estas pueden actuar sin miedo a ser sometidos a control”.
R. C. Kwant

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