En la Guerra de Siria Washington sigue sin tener una estrategia diferente de la de Trump, que consiste en salir por piernas del avispero.

Pero esa propuesta ha sido bloqueada por John Bolton y Mike Pompeo, que bucan otras alternativas, lo cual tienen muy difícil porque no cuentan con más aliados que Israel. Lo intentos de llegar a un acuerdo con Turquía han fracasado.

El enviado especial del Departamento de Estado, M.Jeffrey, está presionando a Mazlum Abdi, responsable militar kurdo, para que se abstenga de cualquier acuerdo con el gobierno de Al-Assad mientras la Casa Blanca intenta sacar adelante una nueva táctica.

Los problemas conciernen tanto al norte de Siria (Rojava) como a Idlib, donde Turquía ha fracasado en su intento de que Nur Al-Din Al-Zenki, una milicia que ellos controlan no sea aplastada militarmente por el ejército sirio.

Zenki es un buen ejemplo de lo que es la “oposición moderada” de Siria, una banda criminal que anteriormente estuvo apoyada por la CIA y se dio a conocer en 2016 cuando publicó un vídeo en el que decapitaban a un niño enfermo de diez años sin motivo alguno.

Estos carniceros están siendo ahora derrotados por otros de la misma factura, Hayat Tahrir al Sham (HTS), brazo local de Al Qaeda que antes se denominaba Frente Al-Nosra, que los ha desplazado de sus bases. Sus últimos combatientes huyeron al norte de Afrin, donde están bajo la protección del ejército turco. HTS se ha apoderado de las armas pesadas de Zenki, incluyendo cuatro tanques.

En parte, dicha derrota es consecuecia de que recientemente Turquía los trasladó a Manbij, mantenida por las tropas estadounidense y los kurdos.

En los últimos cinco días, al menos 130 yihadistas han muerto en los enfrentamientos de Idlib. HTS controla ahora todas las zonas cercanas a Turquía y a Afrin.

El Acuerdo de Astana entre Rusia y Turquía establecía, por lo que se refiere a Idlib, que HTS se trasladaría a 25 kilómetros de las zonas controladas por el gobierno. Las autopistas M4 y M5 se reabrirían al tráfico. Se suponía que Turquía debía aplicar y garantizar estos puntos. No se ha llegado a ninguno de ellos. Los soldados turcos estacionados en seis puestos de observación alrededor de la provicia de Idleb son rehenes de HTS. Dado que Turquía no ha cumplido sus promesas, Siria y Rusia tienen derecho a ignorar el acuerdo, atacar el HTS y liberar a Idlib.

El hecho de que Turquía haya fracasado en Idlib es lo que le ha impedido invadir el noreste de Siria. Erdogan tiene ya muy poco que decir en Siria. Sus posiciones militares están en dificultades.

No obstante, para no marcharse de Siria con las manos vacías, intentarán negociar algo antes de abandonar, aunque lo que tenían para ofrecer ya no lo tienen.

Ante el fracaso de la “solución pacífica” de Turquía, la provincia de Idlib deberá ser tomada al asalto, al estilo de Alepo. Las ONG y los humanitarios ya se preparan para denunciar la carnicería.

Dejar respuesta

Por favor, escriba su comentario
Por favor, indique su nombre o seudónimo

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.