Rusia ha botado hoy su tercer rompehielos nuclear de nueva generación, el Ural, diseñado para guiar a otras embarcaciones a través de las capas de hielo más gruesas del Ártico. La ceremonia de botadura se celebró este sábado en los Astilleros del Báltico en San Petersburgo.

El Ural es el tercer barco del Proyecto 22220, que construye los rompehielos más grandes y potentes del mundo con relleno nuclear. Se espera que los rompehielos de este tipo puedan navegar a través de una capa de hielo de hasta tres metros de espesor, haciendo posible durante todo el año la navegación por la Ruta del Mar del Norte, y no solo en el mar, sino también en las desembocaduras de los ríos del norte de Rusia.

El buque mide 173 metros de eslora —igual que un estadio de fútbol de grandes dimensiones—, 34 metros de manga y tiene la altura de un edificio de cinco pisos.

Actualmente el barco se está completando y se espera que entre en servicio en 2022. Los ingenieros señalan que la construcción sobre agua es un proceso normal en la fabricación de los rompehielos de esta clase.

Los otros dos barcos de este tipo, el Arktika y el Sibir (Ártico y Siberia, en ruso), han sido botados en los últimos años y siguen en construcción. La nave inaugural, el Arktika, comenzó a recibir su primer lote de combustible nuclear a mediados de mayo, y se espera que entre en servicio este año.

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