Clausura en Caracas el I Encuentro Internacional de Comunas, Movimientos Sociales y Poder Popular.

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Con una representación de comuneros y comuneras de Venezuela provenientes de las 3173 Comunas registradas actualmente en el país y representantes de 27 países de los 4 continentes (América, Europa, África, Asia) se instaló el pasado viernes 18 de octubre el I Encuentro Internacional de Comunas, Movimientos Sociales y Poder Popular en Caracas como parte del cumplimiento a los acuerdos alcanzados en la última edición del Foro de Sao Paulo. Durante estos tres días se realizaron mesas de trabajo, asambleas, intercambios culturales y de experiencias y el sábado 19 de octubre, se llevó a cabo una marcha con la que los y las participantes manifestaron su apoyo a la Revolución Bolivariana en el marco de la celebración del 7mo. aniversario del “Golpe de Timón” decretado por el Comandante Hugo Chávez.

Para el momento de publicación de esta nota, se realiza el acto de clausura  con la presencia del Presidente Nicolás Maduro quien inició sus palabras expresando que “el corazón, el alma del Proyecto bolivariano son las Comunas, el Poder Popular”.

Correo del Alba estuvo presente en el evento donde además pudimos conocer diversas experiencias productivas comunales que expusieron y ofrecieron sus productos, así como intercambiar con diferentes medios de comunicación alternativos y comunitarios y, por supuesto, con representantes nacionales e internacionales.

Ofrecemos a continuación la declaración final que fue refrendada en Asamblea General el día de hoy y entregada hace minutos al presidente Nicolás Maduro:

“I CONGRESO INTERNACIONAL DE COMUNAS,

MOVIMIENTOS SOCIALES Y PODER POPULAR”

Por la Paz y la Democracia Protagónica

DECLARACIÓN FINAL

Los y las militantes reunidos en la ciudad de Caracas, capital de la República Bolivariana de Venezuela, con motivo del “I Congreso Internacional de Comunas, Movimientos Sociales y Poder Popular”, luego de las deliberaciones efectuadas hemos llegado a las siguientes conclusiones:

El mundo transita un momento de definiciones. El imperialismo estadounidense pretende mantener su supremacía para imponer el neoliberalismo. Sus planes geopolíticos concebidos para someter a los pueblos y evitar el fortalecimiento de las potencias emergentes, amenazan la vida, la paz y la auto-determinación de los pueblos. Esto se debe a que el modelo de convivencia humana, contenido en el neoliberalismo defendido por la Casa Blanca, tiene como epicentro la acumulación de capital.

En este sentido, el orden internacional actual ha sido modelado en función de la política neo-colonial del imperialismo, lo cual va aparejado de la creación de organizaciones supranacionales que socavan la soberanía nacional, promueven el Estado mínimo propio del neoliberalismo, ponen en peligro la democracia, imponen el pensamiento único, atentan contra la participación política de los sectores populares y por consiguiente, colocan en peligro la existencia de las Comunas, Movimientos Sociales y Organizaciones del Poder Popular.

Las élites han comprendido la importancia de las organizaciones populares en la lucha de los pueblos. La relevancia estratégica de los Movimientos Sociales y el Poder Popular ha quedado evidenciada en Nuestra América en la construcción de la correlación de clases y fuerzas sociales que permitió tanto la resistencia frente al neoliberalismo como en el surgimiento del ciclo de gobiernos progresistas que profundizó la democracia en la región y con ello, el fortalecimiento de las organizaciones populares. En otras palabras, por la contribución de las Comunas, Movimientos Sociales y el Poder Popular en la construcción de un mundo multicéntrico y pluripolar, estás instancias se constituyen en un desafío estratégico para los intereses del gobierno de los EE.UU. Las medidas coercitivas unilaterales y los planes militares, mecanismos predilectos del imperialismo estadounidense, se dirigen principalmente a doblegar la resistencia de los pueblos. La Guerra No Convencional asumida por el Pentágono apela a múltiples formas de agresión que intentan modificar el comportamiento político de los pueblos y principalmente, derrotar las diversas formas de lucha asumidas por la vanguardia popular que defiende la soberanía, la paz, el sueño de una sociedad de iguales, la preservación del planeta y la vida.

En este orden de ideas, tanto el narco-paramilitarismo como la judicialización de los liderazgos populares son prácticas fascistas adoptadas por los gobiernos alineados con Washington en función de frenar la materialización de un proyecto alternativo al capitalismo en su etapa neoliberal. Dicho de otra forma, estos gobiernos apátridas tratan de frenar la irrupción de una nueva manera de comprender la vida, entender la convivencia y la relación del ser humano con la naturaleza que ya germina en las Comunas, Movimientos Sociales y en el Poder Popular.

Desde esta perspectiva, las experiencias populares de auto-gobierno se erigen en prácticas anti-sistémicas que restituyen el Poder al Pueblo al mismo tiempo que apuntalan la esperanza para luchar por un mundo diferente. Por esta razón, las relaciones humanas que allí se desarrollan, concebidas desde un nuevo entramado ético-cultural, son una importante forma de resistencia ante las tramas de opresión del capitalismo, un proyecto emancipatorio ante el Estado Burgués y una manera distinta de entender la política cónsona con la sociedad del futuro.

A tono con una nueva concepción política, la comunicación popular y alternativa asumida por las Comunas, Movimientos Sociales y el Poder Popular, se perfila como un importante referente para proyectar un modelo distinto frente al adoctrinamiento desarrollado por la industria cultural del capitalismo. Se trata de una batalla de ideas entre dos modelos que se libra en cada barrio, caserío, comunidad, sector o centro de trabajo donde se juega la

auto-determinación de los pueblos y su legítimo derecho a adoptar el sistema político social de su preferencia sin injerencia de potencia alguna. En consecuencia, se puede afirmar que las Comunas, Movimientos Sociales y las Organizaciones del Poder Popular encarnan una cultura descolonial encaminada a superar las distintas formas de dominación que defienden los poderosos.

En la República Bolivariana de Venezuela la democracia participativa y protagónica instituida con la constitución nacional de 1999 ha creado condiciones para el florecimiento de una nueva forma de hacer política que se concreta en una diversidad de movimientos sociales y organizaciones del poder popular. Especial mención merecen, en la edificación de un modelo de convivencia humana alternativo, las Comunas como fórmula de organización de la vida en comunidad que crea nuevas relaciones de poder y convierte la política en una actividad colectiva. La Comuna es la propuesta central del Comandante Hugo Chávez para transformar la sociedad, la esencia del proyecto liberador que se gesta en Venezuela y un aporte sustantivo para la lucha internacional por una democracia más profunda.

La Sociedad Comunal como tesis central del Socialismo Bolivariano proyecta un nuevo orden marcado por la justicia social. Gracias a su consustancial modelo de inclusión social, aunado a las cuantiosas riquezas del país, la Revolución Bolivariana es un referente subversivo, que es percibido como un peligro por el gobierno estadounidense y las élites del continente. Esto explica la constante amenaza de intervención militar contra Venezuela y el intento permanente de derrocar al Gobierno Bolivariano encabezado por el Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros.

Desconociendo que la Revolución ha sido legitimada en veinticinco (25) procesos electorales, el imperialismo inspirado en la Doctrina Monroe, utiliza la OEA, ha creado el Grupo de Lima, trata de imponer un gobierno títere, implementa un genocida bloqueo económico-financiero contra el pueblo venezolano, utiliza el narco-paramilitarismo, incentiva la guerra a través del gobierno colombiano, apoya a la oposición venezolana y juega a la desestabilización de Venezuela.

Se debe destacar que esta agresión persigue no sólo erradicar el ejemplo de participación popular que significa la Revolución Bolivariana. También se orienta al control geopolítico del continente en función del saqueo de sus riquezas naturales. Por consiguiente, este Congreso entiende que la agresión contra Venezuela se inscribe en una ofensiva continental del imperialismo que incluye a Cuba, Nicaragua y Bolivia, así como a los Movimientos Sociales y Organizaciones del Poder Popular de la región que promueven una alternativa frente al neoliberalismo. Por lo tanto, en Venezuela se juega la democracia, la auto-determinación de los pueblos, la paz regional y el futuro del continente americano.

En este contexto, el “I Congreso Internacional de Comunas, Movimientos Sociales y Poder Popular” declara:

Expresar nuestra solidaridad con los Indígenas, Campesinos, Movimientos Sociales y organizaciones del Poder Popular que luchan contra el neoliberalismo en Ecuador y demandan su derecho legítimo a construir el modelo político-social de su elección. Exigimos el cese de la represión contra el pueblo ecuatoriano, comunidades indígenas y líderes de la Revolución Ciudadana.

Acompañar las movilizaciones populares del pueblo de Chile en la defensa de sus derechos ante la política neoliberal que lesiona la calidad de vida de su población. Condenamos la represión y el uso de la fuerza para acallar sus reclamos legítimos.

Apoyar las luchas del pueblo Haitiano por sus reivindicaciones sociales y sus demandas legítimas ante la grave situación política, económica y social derivada de las decisiones anti-populares.

Denunciar el incumplimiento de los “Acuerdos de Paz de La Habana” por parte del Gobierno de Iván Duque, así como el asesinato selectivo de dirigentes sociales y excombatientes a manos del Estado colombiano.

Condenar el bloqueo económico-financiero y demás medidas coercitivas unilaterales implementadas por el Gobierno de Estados Unidos contra los pueblos para imponer sus intereses.

Acompañar a la República Bolivariana de Venezuela y especialmente, a sus Comunas, Movimientos Sociales y Organizaciones del Poder Popular en su lucha por la paz y por el sagrado derecho a la auto-determinación.

Exigir el cese del terrorismo de Estado contra dirigentes populares del mundo y la liberación inmediata de los dirigentes judicializados por luchar contra el imperialismo y su modelo neoliberal.

Condenar la monopolización de las semillas por las compañías como Monsanto, Bayer y Syngenta que ocasionan daños irreparables al ambiente, enfermedades y desgaste de los suelos.

Rechazar la utilización de la fuerza militar contra las naciones que levantan las banderas anti-imperialistas en el mundo, así como repudiar la presencia de la OTAN y de las bases militares estadounidenses en América Latina y el Caribe.

Igualmente, el “I Congreso Internacional de Comunas, Movimientos Sociales y Poder Popular” acuerda hacer suya el espíritu de la “Declaración Final del XXV Encuentro del Foro de Sao Paulo” adoptadas en la ciudad de Caracas en el mes de julio de 2019. En consecuencia, aprobamos el siguiente Plan de Lucha:

1. Reunir al “I Congreso Internacional de Comunas, Movimientos Sociales y Poder Popular” en el país donde se realice el Foro de Sao Paulo. El Congreso Internacional de Comunas, Movimientos Sociales y Poder Popular, tendrá su sede en la República Bolivariana de Venezuela y tendrá una Comisión Promotora para su organización así como para el seguimiento a las presentes decisiones.

2. Constituir una Confederación Internacional de Comunas, Movimientos Sociales y Poder Popular articulada en función de este plan de lucha y que tendrá como máxima instancia de decisión el “Congreso Internacional de Comunas, Movimientos Sociales y Poder Popular”.

3. Consolidar una estructura y reglamento de funcionamiento del Congreso para darle continuidad a los encuentro de los Movimientos Sociales y Poder Popular durante estos dos años, por las regiones de Sur América, Centro América, el Caribe, Norte América, Europa, Asia y África.

4. Crear una Red Internacional de Comunicación Popular y Alternativa que involucre, radio, tv, murales, redes, vídeo conferencias, boletines informativos que nos acerquen cada día más a las luchas contra la dominación imperial, además de generar y difundir contenidos en distintos idiomas para proyectar los planteamientos de las Comunas, Movimientos Sociales y Organizaciones del Poder Popular.

5. La creación de la Comisión Económica Internacional Popular para América Latina y el Caribe, (CEIPAL), con sede en Venezuela, con el fin de estudiar y articular los esfuerzos en materia económica, productiva y tecnológica del Poder Popular en el mundo. La CEIPAL se abocará al desarrollo y aplicación de las criptomonedas y criptoactivos como mecanismo monetario para el financiamiento, ahorro, comercialización y análisis del trueque entre las Comunas, los Movimientos Sociales y Poder Popular.

6. Proponer el Instituto Internacional para Altos Estudios del Poder Popular Bolívar-Chavéz como centro de convergencia de los sistemas de formación, instituciones educativas y espacios de especialización de cuadros políticos, dirigentes sociales, productores comunitarios, voceros y militantes para elevar los niveles de conciencia, conocimientos y saberes en materia de economía, producción, organización, seguridad y defensa.

7. Desarrollar la solidaridad militante entre los pueblos, sus organizaciones y el poder popular, mediante mecanismos concretos de intercambio de experiencias económico productivas de las Comunas, Movimientos Sociales y las Organizaciones del Poder Popular.

8. Crear una biblioteca o base de datos digital de proyectos, planos, fórmulas agroalimentarias y saberes ancestrales, recogidos desde las Comunas, Movimientos Sociales y organizaciones del Poder Popular.

9. Impulsar un Centro de Resguardo y Reproducción de Semillas Autóctonas para el aseguramiento de la soberanía agroalimentaria de los pueblos, la preservación de la vida y la salvación del planeta.

Para concluir, el “I Congreso Internacional de Comunas, Movimientos Sociales y Poder Popular” asume la agenda de lucha adoptada por el “I Encuentro Internacional de Trabajadores y Trabajadoras en Solidaridad con la Revolución Bolivariana” y refrendada por el “I Congreso Internacional de Mujeres”, ambos realizados en Caracas durante 2019, la cual consiste en lo siguiente:

1. Convocar un tuitazo anti-imperialista el día 5 de noviembre de 2019 (aniversario de la IV Cumbre de los Pueblos de Mar de Plata 2.005) y otras actividades.

2. Coordinar en las capitales del mundo una jornada el 9 de diciembre de 2019, día de la conmemoración de la Batalla de Ayacucho, contra las políticas injerencista del imperialismo estadounidense en Nuestra América. (NO MÁS TRUMP/ NO MORE TRUMP)

3. Realizar una jornada internacional de movilización en apoyo a la Revolución Bolivariana y contra el neoliberalismo el 27 de febrero del año 2.020. (Conmemoración de los 31 años de la primera insurrección popular en Caracas contra el neoliberalismo).

4. Convocar una movilización mundial por la paz en Venezuela, en Nuestra América y contra los planes de guerra del gobierno de Estados Unidos para el mes de abril del 2020.

5. Desarrollar una jornada internacional de repudio a la Doctrina Monroe, contra el Bloqueo y demás Medidas Coercitivas Unilaterales para el día 28 de junio de 2.020.

Ciudad de Caracas, Cuna del Libertador Simón Bolívar y Capital de la República Bolivariana de Venezuela a los 20 días del mes de octubre de 2.019

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