“En el marco de las operaciones de Presencia Avanzada Reforzada y Determinación Atlántica, las tropas de la OTAN (la Organización del Tratado del Atlántico Norte) se están moviendo en territorio adyacente. Específicamente, en este momento, hay un traslado al campo de entrenamiento de Pabrade (en Lituania), a unos 15 km de nuestra frontera estatal”, ha indicado este sábado el ministro de Defensa de Bielorrusia, Víktor Jrenin.
De acuerdo con el titular bielorruso de Defensa, el 2.º Batallón del 69.º Regimiento Blindado ha enviado cerca de 500 soldados estadounidenses, 29 tanques y 43 vehículos blindados Bradley.
Jrenin también ha expresado preocupación por los vuelos de reconocimiento a lo largo de la frontera bielorrusa mediante bombarderos estratégicos B-52 y aviones espías, y ha advertido que las Fuerzas Armadas de Bielorrusia continuarán siguiendo muy de cerca lo que pasa cerca de sus fronteras para responder de ser necesario.
En la misma línea, el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, mantuvo el sábado una reunión con funcionarios de seguridad para analizar la necesidad de concentrar tropas en la frontera occidental bielorrusa ante la amenaza militar de la OTAN.
Lukashenko denuncia que la acumulación de las fuerzas de la OTAN en Polonia y Lituania, a lo largo de la frontera occidental de Bielorrusia, supone un desafío para Rusia y Bielorrusia. Por ello, ha ordenado al Ejército bielorruso cerrar filas ante la OTAN y desplegar una brigada de las fuerzas aerotransportadas en la ciudad de Grodno, cerca de la frontera del país.
Por su parte, Rusia ha anunciado que, conforme a un acuerdo militar colectivo suscrito entre los dos países, está listo para enviar tropas a Bielorrusia, si fuera necesario.