Violencia patriarcal, pandemia a erradicar

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Una pandemia recorre el mundo y no es únicamente la del coronavirus. La violencia patriarcal que humilla, insulta, lesiona y en último estadio asesina abunda y campa a sus anchas por todo el mundo. Por eso, este 25 de noviembre, seguiremos con la lucha contra la Violencia de Género.

Y acercándonos a este día es necesario recordar muchas cosas. Es necesario recordar que la violencia contra la mujer tiene muchas formas. Se da en el ámbito laboral, siendo las mujeres las que más padecemos acoso tanto sexual como laboral y las que cobramos menos por el mismo trabajo. Se da en las relaciones de trata, donde las mujeres son prácticamente secuestradas y obligadas a prostituirse para pagar deudas generadas por los propios traficantes y que nunca acaban. Se da en la prostitución, donde las condiciones devastadoras en las que nos sumerge el capitalismo acaban obligando a las mujeres a mercantilizar su cuerpo para sobrevivir. Se da en los piropos, insultos y vejaciones que las mujeres tenemos que soportar a lo largo de nuestra vida, que nos recuerda que no somos más que objetos de satisfacción. Se da en las violaciones que padecen muchas mujeres, que terminan incluso sin castigo penal ninguno para los agresores. Se da, por supuesto, en el ámbito familiar, donde familiares agreden y matan a cónyuges o excónyuges. Y así, un largo etcétera de despreciables situaciones en las que las mujeres somos lesionadas en muchos aspectos.

¿Por qué recordar todos los ámbitos en los que se dan estas agresiones? Porque los medios de comunicación únicamente se centran en los casos más flagrantes, que acaban con feminicidios, cuando son solamente la terrible punta del iceberg. Porque en el Estado Español únicamente se reconoce como violencia de género la existente en el ámbito familiar, pese al preámbulo de la ley, dejando de lado el gran número de agresiones que se dan día a día en todos los ámbitos de la vida de las mujeres.

También es necesario recordar que esta pandemia lesiva y asesina, afecta más a mujeres de clase trabajadora. No es posible negar que existe en todas las capas sociales. Pero tampoco es posible negar que para las mujeres de clase obrera y popular las consecuencias son mucho más determinantes, sin medios para combatirla y con pocos o nulos recursos para levantarse una existencia independiente lejos de su victimario. A fin y al cabo, este tipo de violencia no es más que la expresión de una sociedad enferma y misógina, con profundas discriminaciones, que golpea y alcanza con más fuerza a las capas populares, sin medios económicos ni posibilidades de recibir ayuda pública, cada vez más escasa y recortada, para salir de la violencia. Es cierto, la violencia patriarcal es transversal a las clases, pero estamos seguras, que si de las muertas o denunciantes hubiera estadísticas que contemplaran la variante de clase, no habría sorpresa alguna, las capas populares protagonizan el grueso de estos ataques, debido a las peores condiciones y menos medios para salir de estas situaciones de violencia.

Y por supuesto, es necesario recordar que en este sistema en el que vivimos con la simbiosis capitalismo patriarcado, las mujeres no podemos vivir ni sobrevivir. No sin ser golpeadas, insultadas, agredidas, violadas, prostituidas, doblemente oprimidas…Por ello es necesario que las mujeres formemos parte activa de las filas combativas de las luchas contra toda opresión, explotación, todas las discriminaciones y toda formas de violencia ya sea de clase o de género. No nos podemos quedar al margen compañeras. Nadie puede ni va a luchar por nosotras. Porque solo con la unión en la lucha contra la doble opresión, triple si hablamos de mujeres racializadas, se conseguirá cambiar las cosas. Por eso, este 25 de noviembre, no podemos dejar que ninguna pandemia nos pare. Continuemos, avancemos, luchemos. Y solo así, construiremos una sociedad en la que no seamos ni sujetos subalternos, ni objetos cosificados, ni personas de segunda a las que se puede discriminar, maltratar, explotar y… hasta matar.

Por un 25 de noviembre de lucha y combativo.

ALBA AK

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