Moscú no se hace ilusiones de que se tomen «decisiones históricas y cruciales» durante la reunión entre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y su homólogo estadounidense, Joe Biden, que está previsto que se celebre el próximo 16 de junio en Ginebra, según declaró este martes el canciller ruso, Serguéi Lavrov.
«No nos hacemos ilusiones, y no intentamos dar la impresión de que habrá algunos avances, de que [se tomarán] algunas decisiones históricas y cruciales. Pero el hecho mismo de una conversación entre las dos principales potencias nucleares a nivel de los más altos funcionarios es, por supuesto, importante. Esto debe ser apoyado de todas las formas posibles», subrayó el ministro ruso durante una rueda de prensa.
«[Putin y Biden] deberían intercambiar opiniones sobre qué amenazas ve cada una de las partes en el entorno de sus países, y en general en el ámbito mundial», agregó Lavrov.
La cumbre en Ginebra será la primera reunión cara a cara entre los dos jefes de Estado desde la toma de posesión de Biden. Desde el Kremlin comunicaron que los mandatarios planean discutir el estado y las perspectivas de desarrollo de las relaciones entre Rusia y EE.UU., temas de estabilidad estratégica y de actualidad en la agenda internacional, incluida la lucha contra la pandemia de coronavirus y la solución de conflictos regionales. El 30 de mayo, Biden anunció que tiene la intención de plantear en la reunión, en particular, el tema de las violaciones de derechos humanos.