La decisión de Australia de construir submarinos nucleares en cooperación con Estados Unidos y Gran Bretaña, en lugar de comprarlos a una empresa francesa, ha irritado al gobierno francés.
Así lo declaró abiertamente el Ministerio de Asuntos Exteriores del país.
Joe Biden, dijo ayer que Australia recibirá submarinos nucleares en el marco de una nueva asociación trilateral AUUKUS. El primer ministro australiano, Scott Morrison, también ha anunciado planes de construcción de submarinos nucleares para la armada australiana (conjuntamente con Estados Unidos y Gran Bretaña).
Para Francia, significa lo siguiente: los australianos renunciarán a su contrato de 90.000 millones de dólares con el Grupo Naval francés para la construcción de submarinos.
En efecto, Estados Unidos y Gran Bretaña han robado a Francia un socio prometedor.
En un acontecimiento relacionado, el ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian, y la ministra de las Fuerzas Armadas, Florence Parley, emitieron una declaración conjunta en la que lamentaban la decisión de las autoridades australianas de construir submarinos con Estados Unidos y Gran Bretaña y no comprarlos a la empresa francesa.
«Esta decisión va en contra de la letra y el espíritu de la cooperación que existía entre Francia y Australia», dice el comunicado.
Los ministros añadieron que esa medida «marca una falta de coherencia que Francia no puede sino lamentar y observar».
«Una elección estadounidense que lleva a retirar a un aliado y socio europeo como Francia de una asociación de larga duración con Australia en un momento en que nos enfrentamos a desafíos sin precedentes en la región Indo-Pacífica… marca una falta de coherencia que Francia no puede sino constatar y deplorar», subrayaron Parly y Le Drian.