El restablecimiento de vuelos comerciales desde Estados Unidos a otras provincias de Cuba, además de La Habana; la reactivación del programa de reunificación familiar, entre otras medidas anunciadas por el Departamento de Estado, no revierten la política del expresidente Donald Trump, ni el bloqueo. Washington mantiene las principales acciones que buscan asfixiar la economía cubana. Precisamente, el miembro el Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, afirmó en Twitter que el actual presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no asume una política propia hacia Cuba. El demócrata mantiene las fórmulas de su predecesor, de máxima presión contra nuestro país. (Sistema Informativo de la Televisión Cubana)
Últimas noticias
Trump emula a Netanyahu en Palestina con su bloqueo genocida contra Cuba.
Trump emula a Netanyahu en Palestina con su bloqueo genocida contra Cuba.
El impacto del bloqueo estadounidense en la salud y la infancia en Cuba...
Un bloqueo ilegal y criminal contra Cuba que hoy Trump convierte también en genocida.
Un bloqueo ilegal y criminal contra Cuba que hoy Trump convierte también en genocida.
El bloqueo impuesto por los Estados Unidos contra Cuba constituye el...
El legado de Hugo Chávez y la lealtad de Nicolás Maduro son los pilares...
El legado de Hugo Chávez y la lealtad de Nicolás Maduro son los pilares de la soberanía de Venezuela.
El legado de Hugo Chávez Frías...
Venezuela: El secuestro imperialista de Nicolás Maduro y el saqueo del petróleo yanqui.
Venezuela: El secuestro imperialista de Nicolás Maduro y el saqueo del petróleo yanqui.
Por André Abeledo Fernández
La maquinaria de propaganda del imperialismo ya no se...
Una poderosa combinación de estupidez política, paranoia y violencia
Octubre -
No parece que la accesibilidad generalizada que nos ofrecen los nuevos bienes culturales pueda calificarse de progreso. La irrupción del aparato técnico-científico en la esfera de la cultura no supone en absoluto un aumento del conocimiento o de la sensibilidad, de la tolerancia y la libertad. El refuerzo de este aparato no fomenta, como aún podía esperar la Ilustración, la emancipación del espíritu humano. Más bien vivimos la experiencia contraria: una nueva barbarie, neoanalfabetismo, empobrecimiento del lenguaje, nueva pobreza, remodelación despiadada de la opinión pública por parte de los medios de comunicación, el espíritu condenado a la miseria y el alma a la obsolescencia.









