Díaz-Canel: «La labor sindical es esencialmente política»

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A la lógica imperialista tenemos que imponerle la lógica socialista, afirmó el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al reflexionar sobre el papel de los sindicatos cubanos en los momentos actuales. Fue en el Pleno del Comité Nacional de los Trabajadores de Energías y Minas

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René Tamayo León.— «A la lógica imperialista hay que imponerle la lógica del socialismo, de la construcción del socialismo, que es alcanzar una sociedad con la mayor justicia social posible», conceptuó el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en la clausura del Pleno del Comité Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de Energía y Minas (SNTEM).

 

En el encuentro, celebrado este viernes en la sede de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), el Jefe de Estado reflexionó en profundidad sobre el papel del sindicato en el presente.

Al analizar hacia dónde debe proyectarse la actividad sindical en este sector en los momentos actuales, señaló Díaz-Canel que tenemos que conocer cuáles son las causas de las problemáticas y de las manifestaciones que tenemos a nivel económico, a nivel ideológico y a nivel social.

Y lo primero es distinguir que hay toda una lógica imperialista que tiene como objetivo fundamental, permanente, destruir a la Revolución, y para ello han apostado a asfixiar económicamente al país y así producir un nivel tal de descontento popular, que las personas no asuman que esas limitaciones no vienen de la política agresiva de un imperio, sino que están asociadas a insuficiencias del Gobierno, del Estado, del Partido, y con eso provocar un estallido social y que entonces llegue el fin de la Revolución.

Esa es la lógica imperialista, y para lograrlo han recrudecido el bloqueo, explicó el Primer Secretario de Comité Central, quien abordó ampliamente las múltiples agresiones de que está siendo víctima Cuba en lo económico, lo ideológico, lo mediático, lo cultural y demás ámbitos reales y simbólicos, para dañar perversamente a la Revolución.

Habría que ver hasta dónde hubiera sido nuestro desarrollo económico y social si no tuviéramos un bloqueo de más de 60 años, desde el mismo momento en que triunfó la Revolución; y así y todo —ripostó el Presidente— tenemos una obra social que supera en resultados y en justicia social todo lo que puede ofrecer el modelo imperialista, el modelo capitalista, el modelo neoliberal.

Frente a las agresiones del imperialismo, nunca nos hemos quedado ni nos quedaremos de brazos cruzados, frente a la lógica imperialista —conceptuó Díaz-Canel más adelante— nosotros tenemos que imponerle la lógica socialista.

Con el socialismo —señaló— nosotros a donde queremos llegar es a una sociedad independiente y soberana con la mayor justicia social posible, donde haya la mayor igualdad en oportunidades, el mayor respeto a la gente, las mayores garantías a los derechos de las personas, la mayor democracia participativa posible, y no esa llamada democracia “representativa”.

Y sabemos que vamos a tener bloqueo, que lo van a seguir recrudeciendo, que no van a parar en sus intenciones de destruir a la Revolución, pero vamos hacia ese socialismo —enfatizó el mandatario cubano— defendiendo un concepto: que tenemos que irnos por encima de ese bloqueo por nosotros mismos, con nuestro talento y esfuerzo, con resistencia creativa, que no solo es resistir para aguantar, sino seguir avanzando.

El Primer Secretario del Comité Central también resaltó más adelante el papel de los sindicatos en los momentos actuales. Los sindicatos, dijo, deben ser garantes de que los trabajadores participen siempre en la toma de decisiones, de que las administraciones rindan cuenta ante los colectivos laborales, de que en cada centro laboral se propicie un permanente diálogo con los trabajadores. La labor sindical en Cuba, añadió, es esencialmente política, basada en la historia de la nación y de la Revolución, en su ética y sus valores.

Un sindicato con energía y más

El Sindicato Nacional de Trabajadores de Energía y Minas cuenta con 91 247 afiliados, de ellos 84 864 trabajadores estatales, 553 no estatales y 5 830 jubilados. Teniendo en cuenta los ocupados, los inscriptos sin vínculo laboral y los jubilados, está sindicalizado el 96,7 por ciento de los hombres y mujeres que faenan en este sector, se informó.

Además del personal de las áreas presupuestadas y otras, el gremio agrupa a los trabajadores de la Unión Eléctrica (UNE), la Unión Cubapetróleo (CUPET), y los grupos empresariales GEOMINSAL y Cubaníquel.

Como parte del proceso de implementación de los acuerdos del 8vo Congreso del Partido, de las Ideas, conceptos y directrices emanados de la cita, el SNTEM consideró la necesidad de transformar la gestión desde su accionar político-ideológico, convirtiéndolo en plataforma práctica de orientación, educación y movilización, y favoreciendo un ejercicio sistemático de vinculación con los colectivos laborales y la participación activa de los trabajadores, explicó el secretario general del sindicato, George Batista Pérez.

En el Secretariado Nacional se aprobaron 91 acciones al respecto, las que partieron —indicó— «de las dos misiones principales del movimiento sindical, la representación de los trabajadores ante la sociedad y el Estado y su movilización en defensa de nuestro socialismo, en apego a los Lineamientos de la Política Económica y Social, así como su proyecto de desarrollo económico en los sectores energético, geológico y minero del país».

El Secretario General del SNTEM también subrayó la importancia de «continuar elevando la participación activa y consciente de nuestros trabajadores en todos los escenarios económicos productivos y de eficiencia», y también «atender y gestionar oportunamente la respuesta, solución y seguimiento de los planteamientos de los trabajadores, por lo cual hay que continuar trabajando en la solidificación de la asamblea de afiliados como órgano supremo de la sección sindical»

El secretario general de la CTC, el miembro del Buró Político Ulises Guilarte de Nacimiento, subrayó por su parte el papel de los sindicatos en la transformación económico-social que requiere el país, con la generación de bienes y servicios que permita incrementar las ofertas a la población, solo así podremos elevar el bienestar de nuestra gente y enfrentar la actual inflación, enfatizó.

Guilarte de Nacimiento refirió que en este propósito la empresa estatal socialista es el actor fundamental —sin dejar de reconocer el papel del sector no estatal—, y para eso, explicó, es necesario incorporar evaluaciones más precisas, desde la organización sindical, sobre las 43 medidas implementadas para fortalecer la empresa estatal.

Trabajadores de Energía y Minas: dignos, revolucionarios, firmes

En la clausura del Pleno del Comité Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de Energía y Minas (SNTEM), el Primer Secretario del Comité Central del Partido, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, realizó un análisis sobre la actual situación energética del país, frente a la cual, pese a los problemas y dificultades, los trabajadores y trabajadoras del sector han dado una respuesta.

«Para nosotros —les dijo— es un honor estar aquí, y nuestra presencia no es formal, tiene una intención; tiene que ver mucho con el papel que juegan los trabajadores asociados a este sindicato, que se desempeñan en uno de los sectores de bienes y servicios más importante para la economía del país».

El desarrollo económico y social de Cuba se define, entre otras cosas —añadió Díaz-Canel—, por lo que seamos capaces de avanzar y resolver en el tema energético, asunto que requiere —agregó— una mayor intención, un análisis integral, incluyendo el aporte que puede dar la investigación científica y la innovación.

En lo energético —reiteró el Presidente de la República— hay mucho que innovar. Hay que innovar en procesos, en productos, en servicios…, tenemos que hacer innovaciones estructurales, organizacionales y tecnológicas, y así poder avanzar más, y que el sector pueda ir marcando la pauta del desarrollo del país.

El mandatario también ponderó la importancia para el desarrollo de la nación del resto de las áreas cuyos trabajadores se agrupan en el sindicato de Energías y Minas, como la petrolera, la niquelífera y las demás minerías.

Estos ramos, recordó, generan bienes y servicios para la población e insumos y materias primas para el resto de otros sectores productivos, además de generar importantes ingresos por exportaciones.

Nuestra presencia en el Pleno del SNTEM es también —enfatizó Díaz-Canel— para reclamar el reconocimiento a los trabajadores del sector, que en estos tiempos han laborado bajo presiones muy fuertes —desde el punto de vista financiero, económico y de exigencia de la población, partiendo de la situación que estamos viviendo— y también han tenido que enfrentar las adversidades que se nos han impuesto, incluyendo determinados sucesos o hechos lamentables de accidentes.

Ante todo esto —señaló el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba—, la respuesta de los trabajadores de Energía y Minas «siempre ha sido una respuesta digna, una respuesta revolucionaria, una respuesta firme y una respuesta de compromiso».

Participaron en el intercambio, el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, viceprimer ministro; el miembro del Secretariado del Comité Central del Partido y jefe del Departamento Económico-Productivo, Joel Queipo Ruiz, y el ministro de Energía y Minas, Liván Arronte Cruz, además de integrantes del Comité Nacional del SNTEM y otros dirigentes en representación de todas y todos sus asociados.

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