80 años después los nazis vuelven a Normandía

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En esta pantomima no sólo no se invita a los auténticos vencedores de la Gran Guerra, sino que sí se da alfombra roja a los nuevos nazis en Europa… El proceso de renazificación de Europa está directamente conectado con la agresión a Rusia, así como con el declive del modo de producción capitalista.

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Andres Piqueras*.— El pasado 9 de mayo Rusia celebraba una fecha casi sagrada para el país, porque conmemora en ella la victoria sobre los ejércitos nazis. Para conseguirla la URSS perdió entre 27 y 30 millones de sus hijos -de los cuales sólo unos 8 o 9 millones eran combatientes-; 60 millones quedaron mutilados, fueron destruidas 32.000 empresas industriales, 65.000 kilómetros de vías férreas, 1.710 ciudades, 70.000 aldeas, 6 millones de edificios, 40.000 hospitales, 84.000 escuelas, 98.000 cooperativas agrícolas, 1.876 haciendas estatales.

Los nazis trasladaron a Alemania 7 millones de caballos, 17 millones de cabezas de ganado, 20 millones de puercos, 27 millones de ovejas y cabras, 110 millones de aves de corral. La URSS tuvo una pérdida de más del 30% de sus riquezas, por un valor de unos 3 billones de dólares. Más de un 25% de la población quedó sin hogar y las infraestructuras de ese país fueron destruidas casi en su totalidad (algo que cuenta bien Rodolfo Bueno, https://rebelion.org/el-9-de-mayo-dia-de-la-victoria/. 09/05/2019).

Gracias a este sacrificio, se produjo la victoria sobre la invasión más masiva y letal que haya experimentado la humanidad. La Wehrmacht había movilizado cerca de 3,2 millones de soldados hacia la frontera soviética, junto con un millón de soldados de países aliados y satélites, para iniciar una ofensiva general desde el mar Báltico hasta los Cárpatos, con la máquina de guerra terrestre y aérea más mortal que hasta ese momento se hubiera conocido.

Ese ensañamiento estaba motivado por dos razones básicas. La primera y principal es que Rusia había realizado una revolución anticapitalista que se declaraba “en transición al socialismo”, y se había convertido en la URSS.

La Revolución Soviética realizó la más rápida y profunda incorporación de derechos colectivos a las grandes masas de población que ha conocido la historia; masas que hasta entonces habían permanecido en estado de semivasallaje. Esto hizo que las potencias europeas hicieran caso omiso a los intentos de Stalin por sellar pactos de mutua ayuda en caso de ser atacadas por la Alemania nazi.

Como ocurriera antes con la República española, lo que hicieron Inglaterra, Francia y otras “democracias” europeas fue esperar a que Hitler les hiciera el trabajo sucio (ya que la previa invasión a Rusia de aquellas potencias había sido derrotada en la guerra de 1918 a 1923).

La otra “gran razón” es que Alemania, último país de Europa en unificarse estatalmente en el siglo XIX, había llegado tarde a la carrera colonial imprescindible para la acumulación de capital, y tenía prevista su expansión hacia el este europeo-asiático, como forma de conseguir sus propias “colonias” (con sus recursos y poblaciones). En los planes de Hitler estaba la esclavización pura y dura de los pueblos eslavos, amén de otros euroasiáticos.

El fascismo se constituiría no sólo en una vía de acumulación capitalista radicada en una planificación económica y de agresión político-social y policíaco-militar visceral contra la fuerza de trabajo, fue, asimismo, el instrumento elegido por el capital corporativo internacional para lanzar una guerra de exterminio contra la Unión Soviética.

De hecho, y a pesar de la victoria contra Alemania, desde su triunfo revolucionario la URSS no tuvo ni un día, ni un minuto de descanso. Fue permanentemente agredida, boicoteada económica y tecnológicamente (forzada casi a tener que reinventar la rueda), asediada militar, diplomática, ideológica, culturalmente.

“Occidente”, ese eufemismo ideado para no hablar de las formaciones sociales que se extendieron de manera colonizadora por todo el mundo, esclavizando y explotando al resto del planeta, le ha venido haciendo una guerra, a veces sorda, larvada, otras directa, invasiva, pero siempre tremendamente cruel y devastadora.

***

Parte de esa ofensiva centenaria contra Rusia, independientemente de su carácter socialista o no, es la actual guerra proxy de Ucrania, y el cerco militar, propagandístico, económico y diplomático al país más grande del mundo.

Estos días, la Europa más sumisa y sin soberanía que haya habido en la historia, celebra junto a sus jefes anglosajones el desembarco de Normandía, como si esa hubiera sido la clave de la derrota de Hitler.  Un desembarco que sólo se decidieron a llevar a cabo cuando vieron que el pueblo soviético armado avanzaba hacia Alemania sobre los ejércitos nazis.

En esta pantomima no sólo no se invita a los auténticos vencedores de la Gran Guerra, sino que sí se da alfombra roja a los nuevos nazis en Europa, los mismos que campan a sus anchas en Ucrania. Y es que el proceso de renazificación de Europa está directamente conectado con la agresión a Rusia, así como con el declive del modo de producción capitalista.

80 años después los nazis vuelven a Normandía y poco a poco se expanden por Europa.

* Profesor de la universidad Jaume I

4 COMENTARIOS

  1. Cuanta verdad expone este artículo. Los hechos acontecidos durante la Segunda Guerra Mundial fueron tal y como se describe. Ya en la actualidad, Estados Unidos con su OTAN y los apoyos de los gobiernos títeres de la Unión Europea, han pretendido extender su nefasto e infame poder hasta las mismas fronteras de Rusia en Ucrania y, era previsible que los rusos por el riesgo que le pretendían imponer no lo iban a permitir. Lo mismo haría EE.UU. si Rusia o China pretendieran desplegar sus armas militares en las fronteras Sur de México, o las del Norte de Canadá. Después de disolverse la Unión Soviética y su Pacto de Varsovia, los norteamericanos tenían que haber hecho lo mismo con la OTAN y así, hubiéramos tenido un mundo distendido y pacífico. Sin embargo, aprovechó e hizo justo lo contrario expansiónandola cada vez más. Vergonzoso los actos de conmemoración del 80 aniversario del desembarco a Normandía.

  2. “En esta pantomima no sólo no se invita a los auténticos vencedores de la Gran Guerra”(sic)
    Hay que hacer una distinción importantísima: Sin duda alguna, y por más que intenten tergiversar la Historia (con H) quienes derrotaron a la Alemania nazi fueron los soldados de la URSS. Por contra, los “vencedores” de la II G.M., desgraciadamente también sin ninguna duda, fueron los EE.UU.
    Explico: Tanto la URSS como el resto de Europa el 9 de Mayo de 1945 estaban destrozadas, sus territorios arrasados, sus industrias civiles destruidas, habían perdido millones de personas, mientras que el territorio EE.UU. estaba totalmente limpio de daños, sus industrias funcionando al 120 %, apenas habían perdido soldados y se habían extendido a lo largo y ancho del planeta.
    ¿Quién venció a Alemania y quién ganó la II G.M.?

  3. Del total de las perdidas de la guerra contra el nazismo/fascismo, la URSS tuvo un total de 88% ,se habla de 10 a 20+ millones de personas, 23% de estas representando combatientes, el resto civiles. Francia con un 2.3% de perdidas, Estados Unidos con un 2%. Las tropas multinacionales de la URSS fueron determinantes y le acestaron el golpe de muerte al nazismo. La humanidad entera debe agradecer esto. Si’ todos los cai’dos, mayores y jovenes, hombres y mujeres, sovieticos o americanos combatieron heroi’camente pero fue la URSS y sus combatientes los que vencieron en su guerra patriotoca contra el monstruo fascista.

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