Ucrania exige 800 mil millones de euros durante la próxima década, sin contar los gastos militares. ¡Nos negamos! Este camino debilita a Europa y la conduce al colapso económico, escribió el mandatario en la red social X.
El primer ministro confirmó días atrás que su gobierno no financiará a Ucrania, ya que para ello Hungría tendría que renunciar a programas sociales clave, como el aumento del salario mínimo, pagos extra de pensiones y apoyo a familias jóvenes.
La postura húngara choca con la anunciada por el viceprimer ministro ucraniano, Taras Kachka, quien afirmó el 3 de enero haber alcanzado un acuerdo preliminar con representantes de la Unión Europea para un “paquete global” de ayuda de 800 mil millones de dólares en 10 años.
Esta negativa de Budapest evidencia el creciente rechazo de sectores europeos a una estrategia que prioriza el gasto bélico sobre la estabilidad económica interna, profundizando las divisiones en la política exterior de la Unión.


