Europa se inventa un plan B para Groenlandia

Publicado:

Noticias populares

El viernes, durante una entrevista en el canal flamenco de televisión VRT Canvas, el ministro de Defensa belga, Theo Francken, habló de unos supuestos preparativos europeos ante el aumento de la tensión en Groenlandia.

Al ser preguntado sobre la posibilidad de una intervención militar de Estados Unidos para apoderarse del territorio danés, el ministro dijo que la Unión Europea había previsto todos los escenarios, incluido el más grave. Si bien consideró improbable una ofensiva militar directa entre los propios miembros de la OTAN, sus palabras subrayan las batallas internas a causa de las pretensiones territoriales de Estados Unidos.

Las declaraciones de Francken ante la televisión marcan un punto de inflexión en los países europeos, rompiendo con la habitual cautela diplomática para abordar directamente una crisis que hasta ahora parecía impensable. Al afirmar que el ejército belga cuenta con una alternativa estratégica lista para ser activada, el ministro quiere aparentar que Europa tiene alguna baza que jugar.

El ejército belga ha enviado un único oficial a Groenlandia, y poco más puede hacer por la isla. Europa, reconoció el ministro, no puede derrotar militarmente a Estados Unidos en una guerra por Groenlandia. “¿Vamos realmente a empezar una guerra por Groenlandia? No tenemos ninguna posibilidad” de ganar, dijo el ministro, que reconoció que su corazón estaba “sangrando” a causa de Groenlandia.

A pesar de ello, el ministro se inventó unos supuestos preparativos europes, descritos como “plan B” aunque, naturalmente, no quiso detallarlo: “Siempre hay un plan B”, aunque “es inútil hablar demasiado de ello, pero existen soluciones de respaldo”.

Dicho de otra manera, no hay un “plan B”, o quizá mejor, no hay ningùn plan porque no hay nada que hacer; Estados Unidos hará con Groenlandia lo que le de la gana.

El relleno del bizcocho es el siguiente: las capitales del Viejo Continente se coordinarán para responder política y logísticamente en caso de violación de la integridad territorial de Dinamarca. Francken quiere aparentar que no se trata de meras conversaciones a puerta cerrada, sino de una planificación concreta destinada a proteger la integridad territorial de un país europeo.

El ministro también quiso dar la impresión de que los países europeos tienen alguna autonomía estratégica respecto a los padrinos de la otra orilla del Atlántico. Para Bruselas, ahora es imposible basar su seguridad únicamente en el paraguas de Washington, especialmente cuando adoptan una postura depredadora hacia un Estado miembro de la OTAN.

Si bien Francken insiste en que no cree en la probabilidad de un ataque armado, el mero hecho de que se estén debatiendo públicamente medidas de emergencia subraya la gravedad de la situación.

Salvo llorar, Bruselas no tiene nada que hacer ni decir ante la creciente retórica orquestada por Estados Unidos desde principios de año. Por eso la soberbia de Trump ha subido de tono y no se ha limitado a proferir amenazas militares; ha blandido la guerra económica contra sus antiguos socios. En una declaración reciente, Trump mencionó la implementación de aranceles dirigidos específicamente contra los países que se oponen a la anexión.

El chantaje económico va acompañado de una burla de la fuerza militar danesa, cuya ejército son “dos trineos tirados por perros”, unas palabras para humillar a Copenhague, que el gobierno danés se ha tenido que tragar. La explosiva mezcla de ultimátum de seguridad y guerra comercial ha obligado a los aliados europeos de Dinamarca a romper su silencio.

Pero eso es lo único que Europa puede hacer: hablar, hablar y hablar.

Más allá de la relación bilateral entre Copenhague y Washington, la propia arquitectura de la OTAN se ve sacudida por estos acontecimientos. ¿Cómo reaccionar si Estados Unidos amenaza la integridad territorial de otro miembro? El “plan B” que se ha inventado el ministro belga sugiere que los europeos empiezan a comprender que la OTAN está muy lejos de formar un bloque homogéneo.

El servilismo europeo, puesto a prueba a menudo, se enfrenta aquí a su máximo desafío: permanecer unidos detrás de Dinamarca y romper con los padrinos estadounidenses, hasta hoy garantes de sus intereses.

Fuente: mpr21.info

DEJA UN COMENTARIO (si eres fascista, oportunista, revisionista, liberal, maleducado, trol o extraterrestre, no pierdas tiempo; tu mensaje no se publicará)

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas noticias

00:00:26

Por si alguien todavía tiene dudas de que Gabriel Boric es una escoria humana aquí tiene la prueba

Vomitó por su reaccionaria boca: “Cuba es una dictadura” y “Fidel Castro, evidentemente, un dictador”.

Le puede interesar: