
Yeilén Delgado Calvo (Granma).— ¿Qué es necesario para que un verdadero hecho artístico se produzca?: talento, voluntad, recursos; pero, también, un sistema de enseñanza que haya formado a esos artistas, y el público que vaya a su encuentro. Se precisa, además, un ingrediente adicional, que algunos llaman «bomba» y otros, pasión.
A cada uno de esos aspectos atiende el Festival Internacional Jazz Plaza, que en su 41 edición –del 25 de enero al 1ro. de febrero– sucederá en cuatro ciudades del país a la vez: La Habana, Santa Clara, Santiago de Cuba y Holguín; en el caso de esta última, por vez primera.
Fernando León Jacomino, viceministro de Cultura, aludió en la conferencia de prensa previa al evento a la voluntad política del Estado y el Gobierno cubanos de no suspender ningún evento, pese a la compleja situación actual: «Este Festival se alza por encima de cualquier amenaza», dijo.
Asimismo, se refirió a la heroicidad que entraña mantener un sistema de enseñanza artística formado por más de 40 escuelas, al cual se dedica la 41 edición; «es la base de un movimiento musical que reconoce el mundo», añadió. Más de 30 acciones de artistas invitados se producirán, como parte del programa, en dichas instituciones.
Además, casi 70 estudiantes de las escuelas de Las Tunas, Granma y Camagüey llegaron a la capital para «tocar y vivir el Festival», informó el presidente de la cita, Víctor Rodríguez. Y se refirió a cómo una realización de tal envergadura solo es posible gracias a la articulación de todo el sistema de instituciones culturales, y otras muchas.
El Jazz Plaza, abocado al intercambio y la colaboración entre músicos de todo el mundo, así como al fortalecimiento de la cultura cubana, se extenderá a más de 20 espacios en La Habana, de unos 60 en toda la Isla, y participarán más de 1 500 artistas; de ellos alrededor de 285 extranjeros, de unos 20 países, como Francia, España, Portugal, Países Bajos, Estados Unidos, Italia, Lituania, Brasil, México, Colombia, Austria, Canadá, Grecia y China.
El director artístico del evento, Roberto Fonseca, remarcó que esperan poderlo llevar a toda la Isla; así como la pasión por la cultura nacional que ha hecho a cada músico esforzarse porque su espectáculo sea único. De igual forma, mencionó la convocatoria que han librado para fotógrafos, destinada a estimular la recuperación de la memoria visual de sus ediciones.
Según se conoció, la reflexión teórica ocupará un espacio importante del programa, con los coloquios Mariano Mercerón, en Santiago de Cuba; José Luis Cortés In Memoriam, en Villa Clara; y el Leonardo Acosta In Memoriam, en La Habana, que tendrá como sedes la sala Villena de la Uneac, el Pabellón Cuba y la Fábrica de Arte.
En el caso de este último, abordará temas como la interrelación entre la fotografía y el jazz, y la figura femenina dentro de la industria musical; e incluirá talleres, presentaciones de las casas discográficas, homenajes a distintas figuras del arte, en especial a percusionistas; y al grupo Síntesis, por su aniversario 50.
Dentro de las singularidades de la edición resaltan también la visualidad asociada a la obra del maestro Alfredo Sosabravo, premio nacional de Artes Plásticas 1997; la inclusión en la Alianza Internacional de Festivales de Artes de la Ruta de la Seda; la participación del proyecto Corazón Feliz, con la propuesta de un acercamiento a las infancias desde el jazz; y el funcionamiento de Clave como Canal del Festival.
Conciertos y clases magistrales, incluso días antes de que comience el Jazz Plaza, devienen oportunidad única para que los estudiantes de música y el público cubano puedan disfrutar de figuras de primer nivel dentro del jazz, y de otros géneros y manifestaciones, que confluirán en los escenarios.

