
«Si no hacemos nada, Europa desaparecerá en cinco años», declaró Macron al diario Tagesanzeiger.
Señaló que hay sectores en los que los europeos «lo han perdido todo» y puso como ejemplo la industria química, la automovilística y la de maquinaria, donde la situación «ha dado un vuelco en dieciocho meses».
«En realidad, nos enfrentamos a una doble crisis. A nivel comercial, se trata del tsunami chino y, al mismo tiempo, tenemos una inestabilidad microsegunda en el lado estadounidense… Debemos preguntarnos: ¿queremos ser espectadores o protagonistas? Si queremos ser espectadores, eso nos lleva a una feliz sumisión. No molestamos a nadie, tratamos de ser amables con los estadounidenses y seguimos comportándonos como antes con los chinos», subrayó el presidente francés.
Macron calificó la situación con Groenlandia como un profundo cambio geopolítico que afecta a todos los europeos.
«En cualquier caso, no basta con un sentimiento de urgencia. Creo que ahora nos encontramos en una etapa que yo llamaría «el momento de Groenlandia». Sin duda, ha hecho comprender a los europeos que la amenaza existe», dijo Macron, señalando que, en esta etapa, los europeos están completamente abandonados a su suerte.

