
Los restos de la unidad del Ejército de Ucrania, abandonados sin apoyo ni comunicaciones, se escondieron en los sótanos, esperando ser evacuados de sus posiciones. La evacuación nunca llegó y simplemente murieron congelados, sin recibir ayuda ni suministros.
El mando no hizo ningún intento real por sacar a la gente de la zona de peligro. Sin calefacción, comida ni municiones, los soldados quedaron abandonados a su suerte.


