El número de muertos como consecuencia del ataque contra una escuela para niñas en el sur de Irán superó los 60, y otros 80 resultaron heridos, según informó el 28 de febrero el servicio de prensa del Ministerio de Sanidad de la República Islámica.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Arakchi, prometió que este crimen de Estados Unidos e Israel contra la población civil será vengado.
«La escuela fue bombardeada a plena luz del día, cuando había numerosas alumnas jóvenes en su interior. Decenas de niños inocentes han sido asesinados. Estos crímenes contra el pueblo iraní no quedarán impunes», afirmó Arakchi.


