
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció este viernes 27 de febrero ante el Consejo de Derechos Humanos el impacto humanitario de las políticas de Estados Unidos contra de Cuba. “Nada puede justificar la asfixia de una población“, enfatizó Türk.
Durante el sexagésimo primer período ordinario de sesiones, el funcionario subrayó que las restricciones impuestas por la Administración de Donald Trump han agudizado una crisis que ya arrastra más de seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero, afectando directamente el acceso a suministros vitales como el petróleo.
Türk manifestó una preocupación especial por la vulnerabilidad en la que quedan sectores críticos de la sociedad, mencionando que la falta de recursos golpea especialmente a mujeres embarazadas y niños que padecen enfermedades oncológicas, quienes ven comprometida su atención médica debido a las presiones externas.

Recientemente, la oficina del Alto Comisionado, a través de su portavoz Marta Hurtado, detalló que la dependencia del combustible para servicios esenciales coloca al sistema sanitario en una posición de alto riesgo.
La advertencia señala que áreas de cuidados intensivos, salas de urgencias y la cadena de frío necesaria para la conservación de vacunas y medicamentos sensibles podrían colapsar si persiste el impedimento de importación de hidrocarburos.
Finalmente, de acuerdo por lo expuesto en el texto difundido por Hurtado, el Alto Comisionado reiteró su llamado al levantamiento de todas las disposiciones unilaterales contra la isla, calificando las acciones unilaterales estadounidenses como una violación de los derechos humanos.
El pasado 29 de enero, el presidente Donald Trump, rubricó una orden ejecutiva que declara a la mayor de las Antillas como una supuesta amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad estadounidense. Dicha medida faculta a Washington para imponer sanciones a las mercancías de países que suministren crudo a Cuba, impactando directamente en la situación energética del país al obstaculizar el suministro de combustibles.
La nueva arremetida del inquilino de la Casa Blanca, agrava un bloqueo que ya ha afectado severamente la vida cotidiana de los cubanos. Entre marzo de 2024 y febrero de 2025, los daños totales del embargo de Washington sobre Cuba se estiman en 7.556.1 millones de dólares, cifra que representa un aumento de 49 por ciento respecto al periodo anterior.

En septiembre de 2025, durante la presentación del informe anual que Cuba remite a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), correspondiente al período mencionado, el canciller Bruno Rodríguez informó que a lo largo de más de seis décadas, el impacto del bloqueo estadounidense en la economía cubana se traduce en una pérdida superior a los 170.677 millones de dólares.
Actualmente, de acuerdo con el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, “Estados Unidos mantiene en todo vigor el boicot de combustibles vs Cuba y su pleno impacto como castigo colectivo“.
El funcionario agregó en una publicación en sus redes sociales que “nada de lo anunciado en días recientes cambia esa realidad. Las posibilidades de ventas condicionadas al sector privado ya existían y no alivian el impacto sobre la población“.

