«En las últimas horas, nuestras fuerzas armadas, con el apoyo de las fuerzas de defensa francesas, han abordado un petrolero perteneciente a la flota clandestina rusa. En estos momentos, el buque está siendo escoltado al puerto de Zeebrugge, donde será confiscado», señaló.
El petrolero en cuestión se llama Ethera y tiene una eslora de 180 metros. Según la RTBF, fue interceptado durante la noche frente a las costas de Ostende y navegaba bajo pabellón de Guinea. Antes de su detención, el buque atravesó el Canal de la Mancha. Los datos del servicio VesselFinder confirman que el Ethera está efectivamente registrado bajo este pabellón. En estos momentos, el petrolero está amarrado en el puerto de Zeebrugge, donde se decidirá su destino.
El petrolero Ethera ya está sujeto a sanciones tanto de la Unión Europea como de los Estados Unidos. En 2025, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos lo vinculó con un «extenso imperio naviero» controlado por Mohammad Hossein Shamkhani. Este hombre es hijo de Ali Shamkhani, almirante y secretario del Consejo de Defensa de Irán, que murió como consecuencia de los ataques contra el país a finales de febrero.
En el contexto de los últimos acontecimientos, vale la pena recordar las palabras del presidente ruso Vladimir Putin, quien el año pasado advirtió: «Los intentos de causarnos algún daño o perjuicio, incluso a través de la llamada flota fantasma, provocarán problemas generales, sobre todo para aquellos que intentan, perdón por la expresión, fastidiarnos».


