
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron en un comunicado que más de 420 mil ciudadanos huyeron del sur tras las órdenes de evacuación y decenas de miles más de la capital.
El texto informó que bombardearon en las últimas horas 10 inmuebles en Beirut como parte de su campaña bélica, lanzada con el pretexto de enfrentar a Hezbollah (Partido de Dios, en árabe).
El texto destacó que esas construcciones albergaban infraestructura militar del grupo chiita, aunque no aportó pruebas al respecto.
También disparó contra la sede del Consejo Ejecutivo de esa organización libanesa y un almacén.
Las FDI señalaron que desde el inicio de la ofensiva, el lunes último, se ejecutaron 26 oleadas de ataques aéreos contra Dahiyeh, un suburbio en el sur de Beirut considerado un bastión de Hezbollah.
En total, el Ejército bombardeó unos 500 objetivos en el llamado país de los cedros, en medio de fuertes críticas internacionales.
Ayer, el vocero de las Fuerzas Armadas, coronel Avichai Adraee, ordenó a la población de Dahiyeh abandonar sus casas.
“Los residentes de los barrios de Buej al-Barajneh y Al-Hadath deben dirigir al este (…) los residentes de los barrios Haret Harik y al-Sheikh debe dirigirse al norte”, advirtió el militar.
Hezbollah se sumó el lunes al conflicto iniciado por Israel y Estados Unidos tras el asesinato el sábado del Líder Supremo iraní, Alí Jamenei, una figura clave para la comunidad chiita mundial.
Tras respetar más de un año el alto el fuego vigente, pese a las violaciones israelíes, un funcionario de la agrupación anunció el cambio de postura.
La respuesta israelí fue un bombardeo masivo y órdenes de expulsión de toda la población libanesa al sur del río Litani.
En su último parte, el Ministerio de Salud libanés reportó más de un centenar de fallecidos y 638 heridos por las incursiones de las FDI.

