Nicolás Maduro es un símbolo de resistencia antifascista y antiimperialista.
Mientras el presidente de Venezuela Nicolás Maduro siga secuestrado por el gobierno terrorista de los Estados Unidos no se podrá restablecer la legalidad internacional.
Si alguien tiene que estar en la cárcel son Donald Trump, Benjamín Netanyahu y sus gobiernos genocidas y terroristas. La legalidad internacional, los derechos humanos, las mínimas normas de convivencia entre naciones las han roto estos dos criminales, no han dejado nada y han llevado a la humanidad al precipicio de una tercera guerra mundial.
El secuestro del presidente legítimo de Venezuela Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores significa el fin del orden internacional y el comienzo de la ley de la selva y de la imposición por la fuerza de un nuevo orden mundial sin normas, ni reglas, ni leyes que protejan a los más débiles y a los derechos humanos de los pueblos del mundo.
El genocidio palestino, las ejecuciones extrajudiciales en el Caribe, el secuestro del presidente Maduro, la guerra de Irán, este es hasta el momento el terrible legado del sociópata senil y megalómano presidente de EEUU Donald Trump.
El Presidente Nicolás Maduro debe ser liberado de su secuestro, ningún tribunal extranjero tiene derecho a juzgar al presidente de otra nación y aún menos a secuestrarlo en territorio venezolano asesinando a cien personas para conseguirlo.
Donald Trump es un cadáver político, no solo por el olor que desprende su cuerpo según aquellos que han estado cerca, pasará a la historia como el peor presidente de los EEUU y como un criminal junto a su amigo el genocida presidente de Israel Benjamín Netanyahu.
Cuando Trump caiga más pronto que tarde y un cierto orden pueda volver al mundo para evitar la extinción de la humanidad, tanto los traidores como los terroristas deben acabar en la cárcel para que el orden internacional pueda ser restablecido.
Nicolás Maduro secuestrado en Caracas y encarcelado en Nueva York representa lo que representó en su momento Nelson Mándela, un hombre inocente en la cárcel condenado por defender la paz, la soberanía, la igualdad y la libertad. Maduro como Chávez representa la lucha antiimperialista y antifascista en nuestra época.
El pueblo venezolano tiene por un lado el secuestro de su Presidente Constitucional Nicolás Maduro por una fuerza oligárquica extranjera, su acérrimo enemigo; los Estados Unidos.
Los verdaderos chavistas y revolucionarios bolivarianos no van a perdonar a quienes jugaron un papel protagónico en la traición y en el secuestro de Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, estoy convencido de que el tiempo pondrá a cada quién en su lugar y de que Donald Trump no acabará esta legislatura.
Sé que los Ñangaras, como llaman a los (revolucionarios de vieja data, siguen convencidos que no hay gobierno de oportunidad, si no es socialista- comunista), que los chavistas continúan creyendo en la revolución bolivariana y en el legado de Hugo Chávez, un legado que ha continuado vigente con la presidencia de Nicolás Maduro. El chavismo está convencido de que existen traidores que han trabajado para la CIA desde siempre y estoy convencido de que serán castigados
Los chavistas no van a dejar de defender su revolución y el legado del comandante Hugo Chávez, ni van a olvidar que el Presidente legítimo de Venezuela Nicolás Maduro permanece secuestrado por el gobierno terrorista de Donald Trump en una cárcel de Nueva York. El secuestro de un presidente por parte de los EEUU es un terrible delito que quedará marcado con oprobio en los libros de historia.
El comandante eterno Hugo Chávez siempre avisó del peligro de los oportunistas, de los serviles, y de los traidores dentro de las filas de la revolución. No se equivocó en este punto y tampoco en confiar en Nicolás Maduro para continuar el proceso revolucionario en Venezuela.
Los líderes de a pie del movimiento chavista, su verdadera columna vertebral, están dispuestos a defender lo que por herencia dejó Bolívar y por lo cual se inmoló el Comandante Hugo Chávez y por lo cual secuestraron al presidente legitimo de Venezuela Nicolás Maduro.
Venezuela está caliente, pero millones de Patriotas tienen una consigna, la del Che Guevara: «Prefiero morir de pié y luchando, que vivir como esclavo de la bota Yankee».
Los chavistas no han sido derrotados, en todo caso han sido traicionados, pero siguen alerta y rodilla en tierra. Nosotros los revolucionarios de todo el mundo, los antifascistas y los antiimperialistas estamos con ellos compartiendo trinchera en defensa de la revolución Bolivariana y exigiendo la liberación de Maduro y Cilia.
André Abeledo Fernández

