El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo este lunes que podría hacer «lo que quiera» con Cuba y vaticinó que tendrá el «honor» de tomar a la isla.
«Ya sea que la libere o la tome, creo que podría hacer lo que quiera con ella», manifestó el mandatario en declaraciones a la prensa.
En su intervención, añadió: «Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Eso estaría bien. Sería un gran honor tomar Cuba de alguna forma«.
El inquilino de la Casa Blanca halagó a la isla, señalando que es «preciosa» y que tiene un clima «estupendo», pero considera que «ha llegado a su fin» y ahora es «una nación muy debilitada».
Amenaza de EE.UU. a Cuba
- El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con «numerosos países hostiles», de acoger a «grupos terroristas transnacionales» y de permitir el despliegue en la isla de «sofisticadas capacidades militares y de inteligencia» de Rusia y China.
- Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
- El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que «esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales».
- El pasado 7 de marzo, Trump anunció que «un gran cambio pronto llegará a Cuba», que —añadió— está llegando «al final del camino».
- EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca.


