
El Comando Central (Centcom) de Estados Unidos confirmó estar llevando ataques en la madrugada de este domingo (hora local) contra objetivos en Irán, la tercera ronda de bombardeos esta semana, en una operación en que estarían involucrados países de Asia Occidental, según medios iraníes.
El Centcom ha justificado esta nueva ronda de bombardeos, ordenada por el presidente Donald Trump, alegando un ataque iraní contra un buque que transitaba por el estrecho de Ormuz.
Explosiones fueron reportadas en las ciudades portuarias iraníes de Bandar Abbas, Sirik, Chabahar, Bandar-e Deyr y Asaluyeh, y la cadena iraní PressTV ha informado que Baréin y Kuwait estarían participando en ataques con misiles de EE.UU. contra Irán.
La agencia Mehr News citó a un oficial de seguridad que afirmó que las ciudades de Hendijan, Mahshahr y Abadan, en la provincia iraní de Juzestán, «fueron alcanzadas por proyectiles enemigos».
Antes de los ataques estadounidenses, la marina del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) informó haber efectuado disparos de advertencia contra un buque infractor en el estrecho de Ormuz.
«Incitados por extranjeros, varios buques intentaron navegar por una ruta no autorizada, ignorando las advertencias para corregir su rumbo. En consecuencia, un buque que había puesto en peligro la seguridad marítima al apagar sus sistemas fue impactado y detenido”, dijo el CGRI.
Ese cuerpo militar anunció que ante la situación de inseguridad provocada por la «intervención ilegal de actores extranjeros», el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta nuevo aviso y hasta el fin de las intervenciones de Estados Unidos en la región.
En un comunicado, el CGRI advirtió sobre cualquier agresión militar adicional contra la República Islámica bajo el pretexto del cierre de la vía marítimo.
«Si el enemigo agresor explota este desarrollo, que él mismo ha causado, como pretexto para cometer otro acto de agresión contra nosotros, será respondido con una respuesta enérgica y se atacarán bases enemigas adicionales en la región», dijo.
Durante la última semana, aeronaves estadounidenses han ejecutado tres rondas de ataques contra varias zonas de cinco provincias iraníes, donde han sido afectadas infraestructuras civiles, al menos 14 personas han muertos y otras 78 han sido heridas.
Las fuerzas del CGRI han respondido con oleadas de represalia contra decenas de objetivos en instalaciones militares de EE.UU. en Baréin, Kuwait y Qatar.
Teherán ha denunciado los ataques como violaciones de la tregua y del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio para poner fin a la guerra. A raíz de los ataques, el Gobierno iraní consideró anulado el documento, luego de que Trump lo declarara terminado y afirmara que continuarían las negociaciones, pero sin tregua.
La primera cláusula del Memorando de Islamabad establece el cese de operaciones militares en todos los frentes. Otro de los 14 puntos contempla medidas para garantizar el tránsito seguro y sin interrupciones de buques comerciales por el estrecho de Ormuz durante un periodo de 60 días, previendo un mecanismo conjunto de gestión entre Irán y Omán.
Teherán sostiene que el estrecho está en aguas territoriales de Irán y Omán, y ha reiterado que la gestión del tráfico marítimo deberá regirse por las disposiciones del acuerdo. Además, ha enfatizado que la presencia militar estadounidense en el golfo Pérsico es una fuente de inestabilidad regional.

