
La guerra de Estados Unidos contra Irán se ha convertido en un banco de pruebas para las guerras del futuro, desde las defensas antimisiles hasta las operaciones cibernéticas y los drones.
La semana pasada Estados Unidos dijo que había llevado a cabo su primera misión de combate ofensivo utilizando drones navales para atacar la base de Bandar Abbas de Irán. Los drones de 24 pies, que cuestan menos de un millón de dólares cada uno, pueden recorrer casi 2.000 kilómetros mientras transportan una carga útil de casi 500 kilos.
Un barco similar, también fabricado por Saronic Technologies, fue utilizado para rescatar a la tripulación de un helicóptero Apache estadounidense derribado cerca del Estrecho de Ormuz el mes pasado.
Irán también ha estado desplegando tecnología propia, y se cree que está apuntando al personal militar estadounidense en el Golfo a través de sus móviles.
Los ataques informáticos en redes móviles permitieron a los adversarios, probablemente Irán o sus aliados, buscar la ubicación de móviles concretos (1). Teherán también es sospechoso de utilizar aplicaciones informáticas comerciales de orientación publicitaria para identificar hoteles que albergan al personal del gobierno de Estados Unidos.
Los países del Golfo también se rearman
Los países del Golfo, que ya están entre los mayores compradores de armas del mundo, se rearman rápidamente desde el inicio de la agresión contra Irán.
La semana Estados Unidos aprobó una venta de armas a Arabia saudí por valor 2.000 millones de dólares en sistemas de guía de armas, lanzadores, ojivas y otros equipos, así como un paquete de 484 millones de piezas para la flota de aviones de transporte militar C-17 de Kuwait (2).
Los acuerdos se suman a al menos 20 compras y despliegues de guerra importantes desde el comienzo de la guerra, incluida la compra de Qatar de sistemas de defensa aérea Patriot, municiones y actualizaciones para la flota F-16 de Emiratos Árabes Unidos, y acuerdos de defensa de drones entre varios países del Golfo y Ucrania.
La carrera de armamentos va más allá de las importaciones. El mayor conglomerado de defensa de Emiratos Árabes Unidos, EDGE Group, está adquiriendo la firma aeroespacial brasileña AKAER, que fabrica drones y sistemas ópticos para aviones, lo que refleja un impulso más amplio del Golfo para engordar su industria de guerra.
(1) http://ft.com/content/44351c74-03c8-45ab-823b-5805c0daca5f
(2) http://gulfif.org/gcc-defense-procurements-and-foreign-deployments-since-march-2026/

