El rey está desnudo. Milei es un títere mediocre al servicio de Trump y Netanyahu.

Publicado:

Noticias populares

El rey está desnudo. Milei es un títere mediocre al servicio de Trump y Netanyahu.

 

Javier Milei ha vuelto a las andadas. Esta vez no bastó con llamar al presidente de Brasil, Lula da Silva, «ladrón», «corrupto» y «presidiario». Fue más allá, hasta la burla más rastrera: mofarse del cáncer que enfrenta el jefe de Estado, llamándolo «calvo», como si eso fuera lo más suave que quedaba en su arsenal de insultos. Y después, para no dejar dudas sobre su nivel, replicó en las redes sociales a un congresista republicano que llamaba «cerdo» al presidente brasileño. Este es el nivel de estadista que tenemos como vecino: un hombre que confunde la diplomacia con el patio de un colegio y que ha conseguido, en pocos meses, provocar la mayor crisis bilateral entre Argentina y Brasil de las últimas cuatro décadas.

 

Brasil respondió a la altura: retirada del embajador, reducción del nivel de representación diplomática, un «no» categórico y con toda la razón. Y Milei, en lugar de retroceder, redobló la apuesta, orgulloso de su papel de bufón al servicio de la extrema derecha internacional que intenta colocar a Flávio Bolsonaro en el poder.

 

Una nueva Operación Cóndor, sin tanques

 

Porque no se trata de un capricho aislado de Milei. Es la punta visible de algo mayor: una nueva operación de Estados Unidos sobre América Latina, que ha dejado a buena parte de la región no solo alineada con Washington, sino literalmente entregada a los intereses del trumpismo y del sionismo internacional. Gobiernos arrodillados que trabajan a favor de los intereses de Estados Unidos e Israel, de Donald Trump y Benjamin Netanyahu. Argentina, Colombia, Ecuador, El Salvador, Honduras, Perú: países que han renunciado por completo a su soberanía para entregársela a Washington y Tel Aviv, convertidos una vez más en simples sucursales obedientes a las órdenes que llegan desde Washington o desde la embajada estadounidense más cercana.

 

Trump no oculta el proyecto. Ya ha dicho que Canadá debería ser estadounidense. Rebautizó el golfo de México como «Golfo de América». Y prácticamente ha declarado que América Latina le pertenece y que va a «recuperarla». La prueba está en el secuestro de Nicolás Maduro para quedarse con el petróleo de Venezuela, y en el bloqueo ilegal contra Cuba, llevado un paso más allá, en un intento deliberado de provocar un genocidio y una catástrofe humanitaria contra el pueblo cubano.

 

Brasil como reserva de soberanía

 

En este escenario, Brasil es la gran excepción. No es solo el país que resiste: es, sin duda, la mayor potencia económica de América Latina, la que sigue defendiendo su soberanía y el derecho a tomar sus propias decisiones frente a la ambición estadounidense de transformar, una vez más, todo el continente en su patio trasero. A este escenario de resistencia real podríamos sumar a México, pero es prácticamente todo lo que queda, incluso desde el punto de vista económico.

 

Y aquí está la ironía que ningún libertario de manual quiere afrontar: el gran perjudicado por la crisis provocada por Milei no es Brasil. Es Argentina. Brasil es la gran potencia regional, con una diferencia abismal respecto al resto del continente: una economía tres veces mayor que la argentina, socio fundador de los BRICS, superávit comercial sostenido durante diecisiete meses consecutivos, motor industrial y agroalimentario de referencia mundial y un país fundamental para la mayoría de las economías latinoamericanas, que dependen de Brasil mucho más de lo que Brasil depende de ellas.

 

Argentina es el ejemplo perfecto de esta asimetría. Depende de Brasil como quien depende del aire: el 13 % de sus exportaciones y el 22 % de sus importaciones pasan por Brasil, y casi el 40 % de sus manufacturas industriales tienen Brasil como destino. Para Brasil, en cambio, Argentina es solo un número secundario, un socio comercial marginal frente al peso de China y Estados Unidos. Y, aun así, a base de insultos, insinuaciones y verdaderos disparates, el presidente argentino ha arrastrado a su país a una guerra económica contra Brasil en la que tiene todo que perder y absolutamente nada que ganar.

 

Es decir: Milei ha decidido escupir en el plato del que come su propio pueblo. Mientras Argentina arrastra reservas internacionales negativas, un riesgo país por las nubes y una dependencia estructural del gigante vecino, su presidente se dedica a insultar, como un adolescente resentido, al líder del país que sostiene buena parte de su comercio exterior. No es valentía, es irresponsabilidad histórica. No es soberanía, es pegarse un tiro en el pie multiplicado como los panes y los peces.

 

Y no es una coincidencia. Milei hace exactamente lo que Washington espera de él. Trump ya lo ha dicho sin ningún pudor: prefiere rodearse de «perdedores» que le hagan sentirse superior; odia oír hablar del éxito de los demás. Ese es el molde que ha impuesto por toda América Latina: Milei en Argentina, pero también sus equivalentes en Colombia, Ecuador, Honduras, Perú y Chile. Abascal, Meloni, Bukele, Noboa, Feijóo, Ayuso: la misma genuflexión, la misma lengua lamiendo botas ajenas, la misma entrega de la dignidad de los pueblos a cambio de una palmada en la espalda del imperio.

 

Ante esta realidad, lo que queda es decir la verdad. Y una de las verdades es precisamente esta comparación: por un lado, Brasil como reserva de soberanía, de valores y de dignidad frente a esta nueva Operación Cóndor; por otro, la mediocridad absoluta de un presidente que provoca una crisis internacional con cada ataque de nervios y que demuestra, con toda claridad, lo que significa entregar el poder a este tipo de dirigentes.

 

La clase trabajadora argentina no eligió esta humillación. Quien paga, como siempre, es quien no la provocó.

¡Hasta la victoria siempre!

 

André Abeledo Fernández

DEJA UN COMENTARIO (si eres fascista, oportunista, revisionista, liberal, maleducado, trol o extraterrestre, no pierdas tiempo; tu mensaje no se publicará)

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas noticias

La terminal rusa de gas del Ártico exporta un 700 por ciento más a pesar de las sanciones

Este año la terminal rusa de gas Ártico 2, que está sancionada por la Unión Europea, ha aumentado su producción. Entre enero y julio, la terminal cargó un total de 1,71 millones de toneladas de gas, ocho veces más que en el mismo período del año pasado (0,21 millones de toneladas).

Le puede interesar: