Mauricio Macri pretende ser sordo y ciego. Sí, no oye los cacerolazos que se escucharon hasta bien entrada la noche de ayer, y apaga el televisor para no ver las protestas y los enfrentamientos violentos.
Mauricio Macri pretende ser sordo y ciego. Sí, no oye los cacerolazos que se escucharon hasta bien entrada la noche de ayer, y apaga el televisor para no ver las protestas y los enfrentamientos violentos.