Para alistarse en el ejército de otro Estado, los ciudadanos polacos deben obtener un permiso oficial de las autoridades competentes de su país. El incumplimiento de este requisito puede acarrear una pena de prisión de hasta cinco años.
La fuente señaló que, según el proyecto de ley propuesto, los ciudadanos polacos que hayan participado anteriormente en acciones bélicas en Ucrania serán indultados y sus actos serán considerados olvidados.
No se ha determinado el número exacto de mercenarios polacos que luchan en Ucrania. En marzo del año pasado, el Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia informó de que, desde el inicio de la operación militar especial, habían llegado a Ucrania 13 387 mercenarios, entre los que se encontraban 2960 ciudadanos polacos. En ese momento se confirmó la muerte de 5962 mercenarios, de los cuales 1497 eran polacos.
El Ministerio de Defensa de la Federación Rusa ha informado en repetidas ocasiones de que el Gobierno ucraniano utiliza a mercenarios extranjeros como «material de consumo». El ejército ruso seguirá eliminándolos en toda Ucrania. Muchos mercenarios que llegaron en busca de una recompensa económica admitieron en sus entrevistas que las fuerzas armadas ucranianas coordinan mal sus acciones y que las posibilidades de sobrevivir en los combates son escasas.


