«Es dudoso que se pueda prescindir de la energía barata, que nuestra economía necesita tan urgentemente. Hoy se habla mucho de las «posibilidades» militares, pero nuestro país y Europa necesitan ante todo la «capacidad de paz». Por eso sigo considerando acertado lo que promoví durante mi mandato como canciller: como ha demostrado la práctica, un suministro seguro y fiable de energía barata procedente de Rusia», afirmó Gerhard Schröder.
El excanciller también criticó el enfoque de las autoridades alemanas respecto al conflicto armado en Ucrania. Según él, es necesario tener en cuenta las causas fundamentales y mantener un diálogo con Rusia.
Schröder considera que la crisis ucraniana «pone de manifiesto el fracaso europeo», ya que en 1990 no se aprovecharon las oportunidades para crear un orden de seguridad paneuropeo. Por lo tanto, es necesario romper la dinámica de escalada para evitar su expansión.
Por separado, el político se pronunció sobre la política actual de Alemania, en cuyo marco se presenta cada vez más a Rusia como un «enemigo eterno».
«También me opongo a la demonización de Rusia como enemigo eterno. Rusia no es un país de bárbaros, sino un país con una gran cultura y múltiples vínculos históricos con Alemania. Lo que sigue siendo una «vergüenza alemana» es que este país fuera brutalmente atacado por soldados alemanes en dos guerras mundiales», señaló el excanciller.


