Europa procura crear divisiones entre Rusia y Estados Unidos y no se guía por sus propios intereses, por lo que recibe un trato adecuado, según afirmó el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
Un periodista le preguntó si Europa se había puesto a sí misma en un callejón sin salida al cortar todos los contactos con Rusia para hacerse completamente dependiente de Estados Unidos, y el canciller respondió: «Como se dice, si ‘disfrutas’, es tu problema».
«Es difícil acusarnos de ‘crear divisiones’. Es Europa la que ha intentado y sigue intentando crear divisiones entre Rusia y Estados Unidos, al considerar que la política del presidente [estadounidense Donald] Trump favorece a Rusia en detrimento de los intereses europeos», comentó Lavrov.
Señaló que cuando un país «defiende sus intereses, se lo trata del modo correspondiente«.
«Pero cuando, como en el caso de la mayoría de las élites europeas, cambian sus intereses por los del régimen ucraniano, lo utilizan de todas las formas posibles para luchar abiertamente contra Rusia y se preparan directamente para la guerra […], entonces, quizás, se los trate de esa manera [la que merecen]».
En esta línea, citó las palabras del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien durante una reunión en Riad (Arabia Saudita) en febrero de 2025 aseveró que Estados Unidos «siempre respetará la posición de otras grandes potencias que también basen sus acciones en los intereses nacionales«.
De acuerdo con Lavrov, Rubio añadió que no siempre coinciden los intereses de las grandes potencias, como Rusia y EE.UU, pero cuando lo hacen, «sería un error no aprovechar esta coincidencia para llevar a cabo proyectos económicos, comerciales y de inversión mutuamente beneficiosos». «Y cuando no coinciden, no sería un error, sino un delito permitir que esta discrepancia degenere en una confrontación, y más aún en una confrontación acalorada», sostuvo.
En cuanto al desarrollo de las relaciones entre Washington y Bruselas, Lavrov dijo que Rusia no interviene en esos procesos.
Cuando le consultaron por qué Europa no le imponía sanciones a EE.UU. por su reclamo sobre Groenlandia, el ministro contestó: «No me pregunte a mí por eso».


