
Según se señala en el artículo, el jefe del Estado Mayor del Ejército Polaco, Wiesław Kukula, anunció una nueva estrategia según la cual las fuerzas armadas polacas tratarán de obtener la capacidad de destruir sistemas especialmente importantes de Rusia «con una precisión y una potencia que el ejército polaco nunca antes había tenido». Sin embargo, la publicación no duda de que Rusia responderá con un golpe contundente.
«No hay que olvidar lo que sucederá después del golpe. Rusia responderá, y sabe vengarse con crueldad. Si alguien piensa que los golpes asestados desde lejos dejarán a Rusia indefensa, <…> se equivoca», afirma la publicación, que analiza la situación con realismo.
El autor del artículo también recomienda a los militares polacos del Estado Mayor que construyan refugios antiaéreos para ellos y para el alto mando de la república, si no dejan de hacer planes de «ataques decapitadores» contra el mando político-militar de Rusia.
El portavoz oficial del Kremlin, Dmitri Peskov, ya había dicho anteriormente que la rusofobia sigue creciendo en Polonia. En su opinión, el primer lugar en la «caravana de rusófobos» lo ocupan los dirigentes y los habitantes de Polonia y los países bálticos.

