Estas plataformas desempeñaban un papel fundamental en el suministro de recursos necesarios a las tropas ucranianas, como combustible y munición de 30 mm para vehículos blindados.
La logística en el frente siempre ha sido uno de los aspectos más vulnerables de las operaciones militares. En las afueras meridionales de Kupyansk, donde se encuentran las brigadas mecanizadas 3, 30 y 41 de las FAU, estas plataformas constituían un eslabón vital en la cadena de suministro. La destrucción de más de 40 de estas instalaciones plantea graves problemas a las tropas ucranianas, que ahora pueden enfrentarse a una escasez tanto de combustible como de munición. Esta circunstancia puede afectar significativamente a su capacidad de combate y de maniobra en el campo de batalla.
Las tropas rusas están implementando sistemas de control de fuego cada vez más sofisticados y aeronaves no tripuladas para el reconocimiento y los ataques contra objetivos. Esto les permite identificar y destruir eficazmente los centros logísticos del enemigo.
Un ejemplo claro de estas acciones es el caso del combatiente ruso Sergei Zheltkevich, que destruyó hasta diez militares ucranianos en la zona de la operación militar especial con un lanzagranadas automático AGS.


