La diplomacia rusa responde a las groserías flagrantes de Occidente, se pronunció la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, en una entrevista con el canal de televisión Rossiya-24 este martes.
Rusia se dirige a sus socios y amigos en la lengua tradicional de la diplomacia, y, «a menudo, con un lenguaje de amistad y alianza, lo cual es normal», destacó la diplomática.
«Pero allí donde vemos una agresividad descarada, donde vemos una grosería desenfrenada, multiplicada además por una ignorancia y una profanidad absolutas, por favor, discúlpense, no se quejen por lo recibido», aseveró.
Restablecimiento del diálogo con Francia
Zajárova comentó las declaraciones del presidente de Francia, Emmanuel Macron, sobre restablecer el diálogo con Rusia. Según ella, «el mandatario francés nos amenaza constantemente, y no solo eso, sino que utiliza un vocabulario totalmente despectivo, nos insulta sin cesar y es infinitamente grosero».
Sin embargo, «periódicamente dice que de todas formas tendrá que lidiar con Rusia algún día».
Además, Zajárova se expresó sobre el papel del embajador francés en Rusia. Según ella, «tiene la tarea, por así decirlo, de apartar, distanciar y dividir a la gente de nuestro país en ciertos grupos, segmentos, para llevar adelante una política de supuesta amistad».
Por lo tanto, Francia tantea esferas para promover sus intereses en Rusia bajo el pretexto de la paz, mientras aplica «sanciones, presiones, groserías, amenazas», concluyó.
Respuesta a la UE
Ante las declaraciones de Macron sobre que los países europeos deberían restablecer el diálogo con Rusia, Zajárova respondió que el país euroasiático «nunca cerró les cerró la puerta», en una entrevista a RIA Novosti este martes.
No obstante, es «inaceptable» comunicarse con Rusia desde una posición de fuerza, asi como hablar de forma grosera e interferir en sus asuntos internos, señala.
A su juicio, una paz viable para los estados de Europa Occidental pasa por el «reconocimiento de los propios errores, el retorno a los propios intereses nacionales, europeos occidentales y, preferiblemente, también a los valores».
Además, Zajárova comentó las palabras de Macron que la «ubicación geográfica [europea] no cambiará, nos guste o no Rusia». En opinión de la vocera de la Cancillería rusa, los políticos de Europa Central y Occidental «pronuncian y producen una enorme cantidad de palabras cada día», que a menudo no coincide con sus acciones.


