Irak ha detenido por completo la producción de petróleo en el campo de Rumaila, uno de los mayores yacimientos petrolíferos del mundo, por orden del Ministerio de Petróleo, informó el medio iraquí Al Sumaria.
El organismo envió una carta oficial a la autoridad responsable de la explotación del yacimiento para reducir a partir de este 3 de marzo la producción y el bombeo en un 100 % «como consecuencia de los graves acontecimientos políticos internacionales y del consiguiente cierre del estrecho de Ormuz». Cabe señalar que Rumaila constituye un pilar fundamental de las tasas de producción y exportación iraquíes.
El anuncio del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el pasado 28 de febrero, sobre el cierre estratégico del estrecho —que concentra un volumen clave de tránsito de petróleo y gas que abastece a múltiples regiones del planeta— ha provocado un «aumento crítico» de las reservas en los depósitos de crudo de Irak, precisó el ministerio. Esta situación ha obligado a las empresas a reducir el bombeo para evitar cuellos de botella en el almacenamiento.
ecortes masivos
Bloomberg informó en esta misma jornada que Irak, segundo mayor productor petrolero de la OPEP, había comenzado a cerrar la producción de petróleo de sus campos a medida que sus tanques de almacenamiento llegaban al límite. El medio se refirió no solo Rumaila, con una producción de aproximadamente 1,2 millones de barriles diarios el año pasado, sino al proyecto West Qurna 2, con una producción de poco menos de 500.000 barriles diarios en ese mismo periodo.
Los cierres podrían extenderse a aproximadamente dos tercios de la producción total del país. Personas familiarizadas con las operaciones revelaron a Bloomberg que la medida se traduciría en unos tres millones de barriles al día menos si la crisis en el estrecho de Ormuz persiste. La actividad en la zona del canal cayó cerca de un 70 % desde el pasado 28 de febrero y una alteración prolongada del tráfico en sus aguas podría presionar al alza los precios de la energía.



