
El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDH) aprobó este miércoles 25 de marzo la solicitud realizada por el Gobierno de Irán de un debate urgente sobre la agresión aérea estadounidense-israelí que asesinó a 168 niñas en una escuela primaria en la ciudad de Minab, en el sur de Irán.
Para las autoridades iraníes supone una victoria diplomática en su búsqueda de responsabilidad internacional por el crimen de guerra cometido por Israel y Estados Unidos.
La solicitud, presentada por la misión permanente de Irán y defendida por China y Cuba, fue aprobada por consenso durante la sesión del consejo del miércoles, mientras que el debate de emergencia está programado para el 27 de marzo.
En esta fecha se examinará las dimensiones humanitarias y de derechos humanos del ataque perpetrado el 28 de febrero contra la escuela Shajareh Tayyebeh en Minab.
En su intervención ante el consejo, la diplomática iraní Somayeh Karimdoost valoró el ataque como “una grave violación del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos”.
Sus declaraciones apuntan a que un misil de crucero Tomahawk estadounidense impactó en la escuela durante el horario escolar, asesinando a 168 niñas de entre siete y doce años e hiriendo a muchos otros.
Karimdoost hizo hincapié en que las escuelas y las instituciones educativas gozan de protección explícita en virtud del derecho internacional humanitario, que prohíbe los ataques deliberados o indiscriminados contra objetivos civiles.
“Atacar una escuela en funcionamiento durante el horario escolar no solo es un grave atentado contra los niños y la educación, sino también un profundo ataque contra el futuro de toda una sociedad”, puntualizó.
Investigación sobre la masacre
Una investigación del grupo independiente Bellingcat y análisis publicados por The New York Times han aportado pruebas que contradicen la versión oficial de Washington sobre el ataque que destruyó una escuela primaria en Minab, Irán, el pasado 28 de febrero, dejando 168 niñas asesinadas, durante las primeras horas de la agresión de Israel y los EE.UU. contra la República Islámica.
El investigador Trevor Ball identificó en un video difundido por la agencia iraní Mehr la caída de un misil de crucero Tomahawk, arma que en esta guerra solo posee Estados Unidos. El hallazgo constituye la primera evidencia directa sobre la munición utilizada en el ataque.
El Comando Central estadounidense ha reconocido el uso de Tomahawks en operaciones recientes y difundió incluso imágenes de un lanzamiento desde el destructor Spruance, parte del grupo de portaaviones Abraham Lincoln, desplegado en la zona en esa misma fecha.
El New York Times reforzó las sospechas al analizar fotografías de fragmentos exhibidos por la televisión estatal iraní. Los restos muestran números de serie, marcas de fabricantes estadounidenses y el sello “Made in USA”, coherentes con componentes suministrados al Pentágono en contratos de 2014.
Entre ellos figuran piezas de Ball Aerospace Technologies y Globe Motors, confirmando el origen norteamericano del armamento.

