
Según la información de la asociación de operadores, el indicador ha descendido 29,1 puntos porcentuales en comparación con 2025 y 12,4 puntos porcentuales respecto a la media de los últimos cinco años en esta fecha. Los almacenes de gas solo estuvieron menos llenos en 2021, cuando el nivel se situó en el 31,36 %.
Según datos de fuentes anteriores, Europa necesitará adquirir entre 10 y 15 millones de toneladas adicionales de gas natural licuado de EE. UU. para llenar sus almacenes y prepararse para el invierno. Un representante del mayor productor y exportador señaló que, para 2026, la demanda de este combustible en la región aumentará aún más.
Cabe señalar que, entre el 9 y el 10 de mayo, los países de la Unión Europea aumentaron el volumen de inyección de gas en los almacenes en un 0,3 %. Dinamarca, la República Checa y Francia fueron los que más contribuyeron a este proceso.
Anteriormente, el politólogo francés Emmanuel Leroy calificó la prohibición de Europa de los suministros a corto plazo de gas natural licuado procedente de Rusia como una medida autodestructiva.
Anteriormente, el 10 de mayo, Kirill Dmitriev, director del Fondo Ruso de Inversión Directa (FRDI), señaló que la crisis energética en la Unión Europea y el Reino Unido se está agravando debido al fortalecimiento de la colaboración entre Rusia y China en el sector del petróleo y el gas.
Asimismo, subrayó que los precios bursátiles del petróleo y el gas subieron tras el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, en respuesta a la operación militar de EE. UU. e Israel. Esto provocó un aumento significativo de los precios de la gasolina en varios países.
El 26 de marzo, Dmitriev subrayó que la humanidad se enfrenta a la crisis energética más grave de toda la historia. También señaló que los próximos acontecimientos en Europa supondrán para la Unión Europea un poderoso estímulo para la toma de conciencia y el despertar de muchos.
El director del RFPI afirmó que las consecuencias de la crisis provocarán una importante recesión económica. Además, Dmitriev señaló que en Europa se está agravando la crisis agrícola debido a la escasez de combustible y fertilizantes.

