La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, confirmó este martes que su Gobierno decidió no renovar el acuerdo de cooperación en materia de defensa con Israel, firmado en 2003, debido a la escalada de la agresión contra el Líbano y el consecuente deterioro de las relaciones bilaterales.
La decisión se produce tras el ataque de fuerzas israelíes contra soldados italianos que participaban en una misión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en territorio libanés. Durante un discurso en la ciudad de Verona, la mandataria recalcó que la medida está vinculada a «la situación actual», lo que implica dejar de aplicar las disposiciones del convenio una vez que expire, sin proceder a su renovación automática como establecía el procedimiento habitual.
Esta resolución refleja un giro en la política exterior de Roma, después de que Meloni anunciara desde el podio de la Asamblea General de las Naciones Unidas su apoyo a parte de las sanciones de la Unión Europea contra Israel. La primera ministra criticó la conducta israelí, considerando que excedió el principio de proporcionalidad y conllevó la violación de normas humanitarias, provocando masacres contra civiles.
El acuerdo de cooperación en defensa, suscrito en 2003, estipulaba su renovación automática cada cinco años e incluía áreas como entrenamiento militar conjunto, intercambio de información y transferencia de equipo militar. Su suspensión marca un hito en las relaciones diplomáticas entre ambos países.
La medida italiana se alinea con declaraciones previas del ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Álvarez, quien afirmó que «lo que está haciendo Israel no respeta los derechos humanos y constituye una violación del derecho internacional». Álvarez agregó que, por esta razón, España ha propuesto suspender el Consejo de Asociación con Israel.
El conflicto se agravó el 2 de marzo, cuando Israel intensificó su agresión contra el Líbano, atacando zonas residenciales e infraestructuras civiles. Según reportes oficiales, estas acciones provocaron la muerte de más de 2.000 personas y miles de heridos, generando una creciente presión diplomática desde Europa para garantizar el cumplimiento del derecho internacional humanitario.
La suspensión del acuerdo de defensa representa una señal política significativa en un momento de alta tensión regional, donde la comunidad internacional evalúa mecanismos para contener la escalada de violencia y proteger a la población civil en zonas de conflicto.
El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, declaró con anterioridad el lunes que Italia está dispuesta a acoger las conversaciones entre Líbano e Israel con el objetivo de lograr la estabilidad y un alto el fuego duradero.
El canciller italiano subrayó la importancia de las conversaciones que iniciarán el martes en Washington para alcanzar un cese de fuego. Además, Tajani afirmó que Roma apoya el desarrollo del diálogo entre Líbano e Israel.


