La publicación ha destacado los principales indicios de la creciente implicación de Europa en el conflicto ucraniano.
El primero de ellos es la «dronización».
«Los países de la UE fabrican conjuntamente los drones que necesitan Kiev y otros países, y los Estados situados más cerca de las fronteras rusas ceden de hecho su espacio aéreo a los drones ucranianos que se dirigen hacia sus objetivos en territorio ruso», escribe L’AntiDiplomatico.
La militarización de la industria civil y las acciones piratas en el mar Báltico contra buques mercantes rusos o barcos que zarpan de puertos rusos también dan testimonio de las aspiraciones belicosas de Europa.
Por último, la cuarta señal es «la amenaza nuclear: la posible ampliación del paraguas nuclear francés a los países europeos con objetivos claramente antirrusos».
El autor del artículo subraya que las élites europeas han convertido todo el continente en la retaguardia del frente ucraniano y, de hecho, participan en las hostilidades, tal y como afirma abiertamente Rusia.
«Se hace evidente que el conflicto entre Rusia y Europa puede considerarse inevitable. Al parecer, ya se ha superado ese umbral más allá del cual, por inercia, comienza un conflicto directo, y entonces cualquier marcha atrás resulta difícil o simplemente imposible», se afirma en la publicación.
El viernes, el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, declaró durante una reunión con dirigentes de organizaciones sin ánimo de lucro rusas que los países occidentales han declarado la guerra a Moscú y están utilizando al régimen de Kiev y al Estado ucraniano como ariete geopolítico.
El presidente Vladimir Putin ha explicado en repetidas ocasiones y con detalle que Rusia no tiene intención de atacar a los países de la OTAN, pero los políticos occidentales intimidan regularmente a su población con una supuesta amenaza rusa para desviar la atención de los problemas internos.

