
El fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, ha sido suspendido de su cargo con efecto inmediato mientras que los países miembros deciden sobre su futuro. La decisión se tomó debido a una investigación interna sobre denuncias de conducta sexual inapropiada realizadas por una integrante de su equipo.
La Mesa de la Asamblea de Estados Partes de la CPI detalló este lunes que acordó por mayoría calificada remitir el procedimiento disciplinario relacionado con las acusaciones contra Khan al conjunto de los 125 Estados miembros. Sin embargo, enfatizó que esta suspensión «no es un indicio del resultado final» del proceso.
El órgano ejecutivo indicó que la medida se fundamentó en un informe de la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de Naciones Unidas (OIOS), pruebas recopiladas durante la investigación, el dictamen de un panel de expertos y las alegaciones presentadas por escrito. Asimismo, señaló que la decisión y la documentación relacionada permanecerán confidenciales.
¿Qué se sabe?
El años pasado, una mujer denunció una conducta sexual inapropiada por parte del fiscal británico. La denuncia se remonta a 2009, cuando la denunciante, que en ese entonces tenía poco más de 20 años, trabajó como becaria no remunerada para Khan, que ya era un destacado abogado en la CPI y otros tribunales de crímenes de guerra en La Haya. La denunciante relató a The Guardian cómo Khan habría abusado de su posición de autoridad, señalando que fue sometida a «una avalancha constante» de insinuaciones inapropiadas.
Sus acusaciones presentan similitudes con las de la primera mujer que lo acusó, una funcionaria de la CPI. Ambas sostienen que Khan les pedía que fueran a trabajar en su domicilio, donde, sentados juntos en un sofá, las tocaba, besaba e intentaba persuadirlas para tener relaciones sexuales.
Los abogados de Khan, que estaba de licencia desde mayo de 2025, declararon previamente que «es totalmente falso que haya participado en algún tipo de conducta sexual inapropiada». Agregaron que el fiscal «niega categóricamente» haber «acosado, maltratado a cualquier individuo o haber abusado de su posición o autoridad», y que presentó pruebas detalladas a la investigación que «contradicen totalmente las acusaciones» en su contra y «en varios aspectos materiales muestran que esas acusaciones son manifiestamente falsas».

