El Mundial de la vergüenza: cuando la FIFA y Estados Unidos juegan contra Irán

Publicado:

Noticias populares

El Mundial de la vergüenza: cuando la FIFA y Estados Unidos juegan contra Irán

El Mundial que se está celebrando en los Estados Unidos continúa acumulando motivos para ser recordado como el Mundial de la vergüenza. Lo que debería ser una fiesta del deporte, un espacio de encuentro entre pueblos y naciones, se está convirtiendo en una demostración más de cómo la política imperialista y los intereses geopolíticos son capaces de contaminar incluso aquello que debería permanecer al margen de las disputas y las discriminaciones.

La selección de Irán disputó su primer encuentro frente a Nueva Zelanda. Sobre el terreno de juego vimos lo que debería ser siempre el fútbol: deportividad, emoción, goles y respeto entre los contendientes. Fue, probablemente, el partido más entretenido de lo que llevamos de campeonato. Un empate a dos goles que dejó un buen sabor de boca a los aficionados y que demostró que el deporte puede servir para acercar a los pueblos.

Sin embargo, lejos de los focos y de los estadios, otra competición se estaba disputando. Una competición mucho más sucia. La que enfrenta a una nación soberana con el hostigamiento permanente de los Estados Unidos.

La selección iraní no ha podido ni siquiera disfrutar de las mismas condiciones que el resto de participantes. El gobierno estadounidense le ha impedido pernoctar en territorio de los Estados Unidos, obligando al equipo a desplazarse hasta Tijuana, en México, a más de 225 kilómetros de distancia. Una situación completamente anómala e injustificable que supone una evidente desventaja competitiva.

Mientras otros equipos pueden descansar cerca de sus lugares de competición, preparar sus encuentros en igualdad de condiciones y concentrarse exclusivamente en el fútbol, los jugadores iraníes se ven obligados a soportar desplazamientos adicionales, dificultades logísticas y una presión política constante. No es difícil comprender que este tipo de medidas buscan desgastar física y mentalmente a los deportistas iraníes.

Resulta imposible hablar de juego limpio cuando uno de los participantes es sometido deliberadamente a condiciones diferentes. Resulta imposible hablar de igualdad cuando un país anfitrión utiliza su posición para castigar a una selección por razones políticas. Y resulta imposible hablar de neutralidad cuando la FIFA mira hacia otro lado y acepta estas condiciones sin levantar la voz.

La organización presidida por Infantino vuelve a demostrar que sus discursos sobre la universalidad del deporte y la lucha contra la discriminación son papel mojado cuando chocan con los intereses de Washington. La FIFA exige neutralidad a jugadores y aficionados, sanciona símbolos y declaraciones cuando le conviene, pero guarda un silencio cómplice cuando es un gobierno aliado quien vulnera los principios más básicos de la competición.

No es la primera vez que el deporte es utilizado como arma política contra países que no se someten a los designios de los Estados Unidos. El bloqueo contra Cuba, las sanciones contra Venezuela, las agresiones económicas contra numerosos pueblos del mundo o las restricciones impuestas a ciudadanos de determinados países forman parte de una misma lógica: castigar a quienes defienden su soberanía.

Lo grave es que ahora esa política de hostigamiento se traslada también a una competición deportiva internacional que debería garantizar exactamente lo contrario: igualdad de trato para todos los participantes.

Lo sucedido con Irán debería provocar una reacción inmediata de las federaciones nacionales, de los organismos deportivos y de todos aquellos que dicen defender la limpieza en el deporte. Porque si se acepta que un país anfitrión pueda discriminar a determinadas selecciones por motivos políticos, entonces el fútbol deja de ser una competición entre equipos para convertirse en una competición manipulada desde los despachos.

Por suerte, sobre el césped, los futbolistas iraníes respondieron de la mejor manera posible. Jugando al fútbol, compitiendo con dignidad y demostrando que ni las restricciones ni las trabas administrativas pueden acabar con el espíritu de un pueblo acostumbrado a resistir las presiones externas.

Pero la imagen queda. Y esa imagen es la de una FIFA sumisa y la de unos Estados Unidos que vuelven a demostrar que hablan de libertad y de igualdad mientras aplican políticas de discriminación cuando se trata de países que no obedecen sus intereses.

El empate entre Irán y Nueva Zelanda dejó un gran espectáculo deportivo. Lo que ocurrió fuera del campo dejó una nueva mancha sobre un Mundial que, cada día que pasa, hace más méritos para ser recordado como el Mundial de la vergüenza..

 

André Abeledo Fernández

DEJA UN COMENTARIO (si eres fascista, oportunista, revisionista, liberal, maleducado, trol o extraterrestre, no pierdas tiempo; tu mensaje no se publicará)

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas noticias

JAPÓN. Crece la indignación contra el nuevo gobierno de extrema derecha y sus medidas bélicas

Un gran número de japoneses salió el domingo a las calles de Tokio para protestar contra una serie de políticas sobre expansión militar impulsadas recientemente por el Gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi y por el gobernante Partido Liberal Democrático.

Le puede interesar: