
Cómo cada año, los sindicatos de sanitarios y asociaciones por la defensa de la sanidad pública denuncian la reducción de recursos en la Comunidad de Madrid. Este año se cerrarán 2.700 camas, lo que representa un aumento de más de 200 camas con respecto a 2025.
Según los sindicatos, el Hospital Gregorio Marañón encabeza el ranking con 329 camas clausuradas (28,9% de su capacidad), seguido del Ramón y Cajal con 298 (33,6%) y La Paz con 291 (30,1%). El 12 de Octubre cierra 244 camas y el Clínico San Carlos, 215.
En términos porcentuales, los recortes más drásticos se producen en los hospitales más pequeños: el de Guadarrama cierra el 55,6% de sus camas (80 de 144) y el de Cantoblanco, el 52,7% (69 de 131). El Hospital de Móstoles clausura 124 camas —un 37,8% de su capacidad—, 44 más que el verano anterior.
Desde Csif Madrid vuelven a demandar, como cada año, que se aumente el número de profesionales de cara a este periodo. Según el sindicato el problema son las condiciones laborales, y especialmente las salariales, que se ofertan para este periodo para las sustituciones por vacaciones, que hacen que muchos trabajadores rechacen desplazarse a Madrid por el alto coste de vida de la capital.
Desde la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública en Madrid también denuncian que la atención primaria se ve afectada en este periodo, elevándose la espera para conseguir una cita en un centro de salud a 10 días, además de que siguen existiendo elevadas listas de espera para consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas, que superan el millón de personas. El lema que está usando esta asociación es “la salud no se va de vacaciones” y por ello exigen “la apertura de todas las camas necesarias para garantizar la atención adecuada y la contratación de personal para cubrir vacaciones, permisos y ausencias”.

