Hoy más que nunca “Socialismo o barbarie”
— Rosa Luxemburgo
BARBARIE COMO NECESIDAD
Estos ejemplos, entre otros innumerables que se podrían citar, y solo a título indicativo:
1.- Palestina, entre las ruinas, una madre amamanta a su bebé. Un francotirador sionista, desde la distancia, prepara su arma, apunta a la cabeza del bebé, y dispara.
2.- República Democrática del Congo, cuatrocientos mineros (trabajan sin derechos, en régimen de esclavitud) mueren, sepultados por un deslizamiento de tierras, en una mina de coltán. Los propietarios de la mina no conocen la RDC, no sabrían ni llegar a esa mina.
3.- EE. UU., hoy, tiene un Presidente, Donald Trump, que es un pederasta, violador, corrupto, asesino, genocida, que reconoce que su objetivo es instaurar una dictadura mundial con sede en Washington.
4.- Cuba tiene un sistema de salud universal y gratuita, en plena intervención quirúrgica se va la luz, los sofisticados aparatos dejan de funcionar, porque el bloqueo impide que haya combustible en la isla. La mortalidad infantil casi se ha duplicado a consecuencia mayor recrudecimiento del criminal bloqueo yanki.
La barbarie se instala en lo cotidiano, se naturaliza. No se oculta, no se censura, se publicita, porque el objetivo es imponer la aceptación de esos hechos bárbaros para corromper las conciencias y, así, evitar la respuesta social transformadora.
La gran preocupación de los oligarcas mundiales es impedir que su barbarie abra las puertas a un proceso de toma de conciencia de las amplias masas, que pueda terminar quebrando la actual (hasta ahora) hegemonía ideológica del sistema capitalista mundial.
Así el genocidio en Palestina se televisa de la forma más explícita, con todo tipo de aterradores detalles. Los terroristas talmúdicos hacen fiesta del asesinato masivo de la infancia palestina, de sus mutilaciones, y, ahora, convierten el ahorcamiento en un espectáculo. El magnicidio, y el asesinato de la dirigencia revolucionaria, se naturalizan. Las instancias penales internacionales son perseguidas cuando ejercen sus tareas. Palantir implanta su terrorismo tecnológico, con capacidad para intervenir la vida de toda la población mundial.
BARBARIE CONTRA LA RESISTENCIA
En su desesperación por la heroica resistencia del pueblo cubano, y la capacidad que tiene la revolución para demostrar la superioridad objetiva de la construcción socialista, y liderar la perspectiva de un camino para la emancipación, los oligarcas imperialistas endurecen el bloqueo sin disimulo en sus formas más brutalmente desnudas, y se queda en evidencia incontestable el carácter netamente criminal de sus políticas más agresivas. La escuela para aprender y el arma para el traidor.
El fracaso yanki-sionista en Irán exacerba más aun las contradicciones, y la desesperación de las hienas voraces / de nuestra historia, roedores / de las banderas conquistadas / con tanta sangre y tanto fuego, / encharcados en sus haciendas, / depredadores infernales, …..
Los imperios caen primero por la pérdida de su credibilidad, por la derrota del sentido común que impusieron para sostener su hegemonía, y a continuación se abre el camino a la acción de las masas revolucionarias emergentes que conforman el bloque histórico para la construcción del nuevo sistema, en el imparable relevo de la forma de dominación. Cada vez más, el “poderoso” ejército yanki se va mostrando como un endeble tigre de papel. Por ello el terrorismo de Estado es un recurso necesario ante sus fracasos frente a la guerra de todo el pueblo. El terrorismo y la barbarie se constituyen en práctica diaria sistémica necesaria para la acumulación capitalista.
A pesar de ello el mundo nuevo va emergiendo, en un doloroso parto, imparable. Para mayor desesperación de los lobos de Nueva York.
BARBARIE Y MATERIALISMO DIALÉCTICO
Los contrarios pugnan y mutan. Materialismo dialéctico cómo principio. Lo único permanente es el cambio. Lo que hoy parece fuerte e inamovible mañana cae, bajo el empuje de las fuerzas transformadoras del cambio social.
La vanguardia revolucionaria tiene una ardua tarea, como pocas veces ha tenido que enfrentar en la historia. En 1917 con Lenin surgió el Partido Bolchevique, como una creación de ese momento histórico. Stalin y el Ejército Rojo fueron determinantes en la victoria frente a la mayor y más cruel guerra imperialista hasta hoy. Luego vino el ciclo de la descolonización y del MNOAL.
La derrota transitoria en la Unión Soviética abrió el camino al actual ciclo de la barbarie extrema. Barbarie que las fuerzas sistémicas necesitan incrementar por días, de forma incesante, para tratar de mantener el maltrecho ciclo de reproducción ampliada del capital.
El destacamento de cabeza del imperialismo, con fanático entusiasmo, quema en la caldera las maderas que arranca del casco del barco. Y, ¡estúpidos!, creen que la cosa va bien, y que el barco avanza.
Ahora el desarrollo extraordinario de las fuerzas productivas coloca a la humanidad –en términos históricos- a las puertas de la nueva sociedad socialista. Es un momento decisivo del cambio social.
Y esa situación lleva a la oligarquía mundial, anglo-yanki-sionista a desarrollar toda la barbarie posible a su alcance, en un baño de sangre interminable que se extiende por todo el planeta, para tratar de evitar el desenlace inevitable de este momento. Por lo menos a intentar pararlo temporalmente, retrasarlo. Por ello es necesario preparar a la humanidad para la barbarie que viene, sabiendo que es una tarea imposible, el capitalismo va a superar todo el terror imaginable, y también el no imaginable. La oligarquía mundial sabe que no puede parar, que parar conduce a su muerte sistémica. Y también sabe que no parar, igualmente, le llevará a la misma muerte. Subidos al tigre saben que no se pueden bajar del tigre.
BARBARIE O SOCIALISMO
Aquí, en esta coyuntura, adquiere todo su significado la máxima de Rosa Luxemburgo: Socialismo o barbarie. La disyuntiva es: continuidad de la barbarie o revolución socialista. El resto son ilusiones, trágicas ilusiones que los pueblos pagarán con mayor sufrimiento.
El proceso de la revolución está necesitando una nueva generación bolchevique, esa que ha de entender que La vida no vale nada / Si yo me quedo sentado / Después que he visto y soñado / Que, en todas partes, me llaman.
Y, cómo la vida no vale nada, para la vanguardia el compromiso revolucionario determina la totalidad de su existencia, sin que cuente ninguna otra preocupación personal. Ese proceso ya está en marcha, millones ya actúan en esa dirección. Quién no entienda esto verá como el tren pasa por delante, sin detenerse. Y se quedará en la estación, inútil.
Hace falta conducción revolucionaria, para acelerar el proceso y reducir el tiempo de la barbarie. Conducción es: propuesta y liderazgo, práctica y ejemplo, audacia y visión.
Cuba, Palestina, China, Burkina Faso, ……, están abriendo el camino del nuevo mundo, con práctica revolucionaria, haciendo de la dialéctica su herramienta natural para la lucha diaria.
El salto cualitativo se dará en el momento en que el bloque de los oligarcas pierda ya, de una forma definitiva, su capacidad de manipulación y engaño sobre las grandes masas. Cuando la conciencia de la mayoría social deje de alienarse por el espejismo capitalista. Cuando la vanguardia asuma que no tiene nada que perder en este sistema, tan solo sus cadenas.
BARBARIE EXPONENCIAL
Independencia de pensamiento. Independencia, independencia.
El desarrollo impresionante de las fuerzas productivas, IA incluida, empuja la maduración de las conciencias de forma incontenible. La base material es la que determina la superestructura. Y eso D. Trump y sus cuatreros no tienen la capacidad de entenderlo. ¡Ilusos!, creen que podrán contener el desarrollo histórico, la agudización de las contradicciones. Dentro del capitalismo el actual desarrollo de las fuerzas productivas solo llevará a un escenario de violencia superior sin límites, destrucción de la vida humana y esclavización de los pueblos. La dictadura imperialista ha impuesto un sistema internacional de soberanías limitadas. Las personas van siendo clasificadas entre aquellas minoritarias que tienen derecho a vivir, y las demás, la mayoría, a las que no se les reconocen derechos, son eliminables. El ICE nos lo está demostrando con sus brutales métodos. También en la ruta atlántica y en Ceuta, por citar dos episodios de actualidad.
Más guerras, más genocidio, más destrucción de la naturaleza, más racismo, más explotación, más monopolios, más misoginia (a la mujer se le relega de forma atávica), más colonialismo, ……, son los cambios cuantitativos que están creando las condiciones para el imparable salto cualitativo.
Están bien jodidos estos asesinos. Epure si muove.
La barbarie de hoy no es otra cosa que la expresión del profundo proceso de descomposición total del sistema sociohistórico capitalista. Esa barbarie es el anuncio de su final histórico. Por tanto, todo será así hasta su desaparición.
Pero, si no se levanta con la fuerza necesaria el proyecto revolucionario, el futuro también puede ser la destrucción de la misma vida humana en el planeta. No hay que menospreciar ese escenario fatal. La destrucción del nicho ecológico necesario para la vida humana es una hipótesis real, está ocurriendo. El invierno nuclear también.
Por la libertad, por la justicia social, por un mundo sin capitalistas.
BARBARIE Y VANGUARDIA
La vanguardia, tiene que ponerse a la tarea. No hay tiempo que perder. Se necesita una movilización total, universal y permanente de todas las capacidades, de forma intensa y coordinada. El comunismo occidental tiene que cortar con rabia el cordón umbilical que le mantiene sujeto dentro de las coordenadas sistémicas. El paradigma tiene que ser la revolución socialista, la toma del poder y el inicio de un nuevo proyecto histórico.
Una vanguardia sin un elaborado plan para la toma del poder es un machete mellado. Convivir con el capitalismo de una forma diletante, sin que el conflicto de clase lo tensione todo, no es ejercicio de vanguardia, y así no hay ninguna capacidad de conducción revolucionaria. La toma del poder es lo esencial, y no se llegará a ese destino si no se elabora un cuidado plan para arrancarle al enemigo de clase todo lo que tiene, y si no se organiza a la fracción de la clase que ha de asumir el protagonismo principal, con su bloque de alianzas.
Hay un nuevo sujeto mundial que está empezando a ocupar la escena, ya está ahí, se configura, se mueve, interviene. Hace falta conducción revolucionaria. Cómo nos enseñó Fidel, ahora que cumple cien años. Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado.
Marx y Engels no perdían el tiempo ni tan siquiera con los idealismos aparentemente bienintencionados. La filosofía de la miseria es miseria de la filosofía. Sostuvieron sus concepciones revolucionarias sin autocensuras ni cortapisas. Tomaron las armas para defender sus ideas.
Constituir al proletariado, junto a las masas populares, en fuerza liberadora. Una nueva subjetividad universal libre e independiente. Ese es el reto.
Y eso requiere audacia, mucha audacia. Cómo hizo Lenin, y le dio continuidad Stalin. Cómo luego siguieron Mao, Ho Chi Min, Fidel, Ortega, etc.
VICTORIA SOBRE LA BARBARIE
¿Queremos que acabe la barbarie? ¿Deseamos la paz? Avancemos hacia la revolución socialista, no perdamos el tiempo.
Cambia lo superficial / Cambia también lo profundo / Cambia el modo de pensar / Cambia todo en este mundo.
C. Suárez

