
La declaración subraya que estas maniobras, incluido el reciente Pacific Vanguard 2026 en Guam, forman parte de la estrategia hegemónica estadounidense y consolidan la cooperación militar tripartita Estados Unidos-Japón-República de Corea, cuyo blanco principal sería la República Popular Democrática de Corea (RPDC).
Kim advirtió que la escalada de simulacros bélicos, como Cobra Gold, Pitch Black, Rimpac y Super Garuda Shield, constituye un círculo vicioso de provocaciones que obliga a la RPDC a reforzar su capacidad de defensa nacional y su disuasivo nuclear.
La Agencia Central de Noticias de Corea, ACNC, publicó una declaración de la dirigente titulada: Ensayos continuos de guerra presididos por Estados Unidos devienen el factor principal del empeoramiento de la situación de la Península Coreana y la región.
Inquieto por el brusco cambio de la estructura militar de la región, Estados Unidos pretende intimidar a otros países y expandir su dominio militar frecuentando los ejercicios bélicos de diferentes dimensiones con la incorporación de sus acólitos, escribió.
La funcionaria aseguró que la soberanía estatal será defendida con acciones más contundentes.
Según sostuvo Kim, la RPDC no tolerará la intensificación de hostilidades que amenazan la seguridad regional.

