El “nuevo” desorden mundial y los pueblos

Ya se advierte que la fórmula del capital narcotráfico/ militarización/ despojo es la verdadera estrategia de la “nueva” Doctrina Donroe. Foto Ap

Magdalena Gómez (La Jornada).— El 3 de enero de 2026 se convirtió en un parteaguas con el secuestro del presidente de la república de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa Cilia Flores, en una acción violenta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que culminó con ello la etapa previa de sanciones y fuerte desgaste contra el gobierno de Venezuela, para asumirse ahora como el que tiene el poder real sobre ese país, en especial sobre el control del petróleo, y además quien determina que se deben romper relaciones con China, Rusia e incluso con Cuba.

 

La presidenta interina, Delcy Rodríguez, mantiene relación con el presidente magnate con escasos márgenes de decisiones internas, especialmente en materia de economía.

Ya se anotó por múltiples voces que en la incursión imperialista en ese país, el tema de la democracia, de derechos humanos y, por supuesto, de respeto al derecho internacional está fuera del horizonte del activismo neocolonial de Donald Trump.

En su lógica, está caminando Venezuela con las operaciones de venta de petróleo bajo su control y decisión, favoreciendo a empresas petroleras cercanas (en especial, alguna de ellas que contribuyó a financiar su campaña), y el reparto de ciertos recursos y su colocación en cuentas que no sean susceptibles de fiscalización.

En su expansionismo regional, mantiene abiertas las amenazas a Cuba y Colombia, sin dejar fuera a México, de futuras intervenciones militares por tierra para “extraer”narcotraficantes, donde al gran juez Trump nunca le parecen suficientes las evidencias del combate al narcotráfico y la muy amplia entrega de capos, a lo cual ya agregó otra provocación al afirmar que la renovación del T-MEC le parece irrelevante.

Con todo ello en suspenso, abrió su batalla para apoderarse de Groenlandia, enfrentando la oposición de Dinamarca y de países europeos que la respaldan, incluso con el envío de algún destacamento militar. En el contexto de la proximidad del Foro de Davos, anunció aranceles a aliados de Dinamarca, los cuales amenazaron con una respuesta fuerte y conjunta. El Foro de Davos fue en días pasados el escenario donde Trump anunció que no empleará fuerza militar en Groenlandia, que había un acuerdo de largo plazo para recuperarla para Estados Unidos y que suspendía su decisión arancelaria.

En ese mismo escenario, anunció el proyecto de la llamada junta de paz dirigido a Gaza que fragmenta la franja, con la invitación a 59 naciones que se habían sumado ya a su iniciativa, aunque sólo asistieron jefes de Estado, altos diplomáticos y otros funcionarios de 19 países, más Estados Unidos, que tendrían que aportar una suma considerable de millones de dólares. La “paz” que ofreció es la construcción en esa franja de un emporio inmobiliario y turístico que no tiene asidero ni respaldo en la Organización de Naciones Unidas. Una “nueva Gaza” con un plan para convertir en tres años el devastado territorio palestino en un “lujoso complejo de rascacielos” y “turismo costero”. Se habla de nuevo orden internacional, incluso de imponer estructuras paralelas a las que fueron creadas después de la Segunda Guerra Mundial.

Este muy somero recuento de las iniciativas trumpianas en curso nos permite confirmar la banalización no sólo del derecho internacional en lo que atañe a los estados en sus reacomodos geopolíticos, sino a los que corresponden a los pueblos, en especial a los indígenas. Ciertamente, los pueblos indígenas ya vienen enfrentando violencia y despojo desde antes del 3 de enero de este año, sin embargo, ya se advierte desde los pueblos que la fórmula del capital narcotráfico/militarización/despojo es la verdadera estrategia de la “nueva” Doctrina Donroe, América para el capital gringo, así lo señalaron el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el Congreso Nacional Indígena en la Convocatoria a las Jornadas Nacionales e Internacionales Justicia para Samir y autodeterminación para los pueblos.

En dicha convocatoria, se enfatiza que “la guerra está en todas partes, con diferentes niveles, pero el causante siempre es el mismo, el capital que despoja para convertir la muerte y destrucción en ganancia. Pretendiendo nuevamente repartirse el planeta, diversas potencias de Estado, bajo el pretexto de tener el derecho del más fuerte y respetarse sus corrales entre ellos, donde adentro seremos peones y piezas desechables, desaparecibles, despojadas, destruidas y reconstruidas para servir al capital”.

Hablan de la resistencia frente a los intereses de poderes que quieren dominar y socavar la vida como la conocemos, apropiándose del petróleo, litio, oro, agua y todos los bienes naturales que existen en la Tierra y que los pueblos los hemos cuidado y preservado por siglos. Y concluyen: “Condenamos la intervención yanqui contra Venezuela y exigimos el respeto a la autodeterminación de los pueblos”.

Por supuesto que en otros países, los pueblos están dando su palabra y generando acciones para fortalecer su organización y resistencia frente al nuevo desorden mundial.

Criminalización contra migrantes en EE. UU.

Redadas de ICE causan miedo e indignación en Estados Unidos. Autor: Avilarte

Fernando M. García Bielsa (Juventud Rebelde).— Los asesinatos a mansalva a comienzos de año, con solo días por medio, de Renee Nicole Good y Alex J. Pretti, dos ciudadanos estadounidenses, sin antecedentes penales, residentes en la ciudad de Minneapolis, perpetrados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), son los más recientes de los muchos actos de represión que agencias del Gobierno llevan a cabo cotidianamente en ciudades y pueblos de EE. UU.

 

Tales acciones siembran el miedo y producen indignación entre los migrantes y vecinos, pero a su vez generan frecuentes protestas que, por estos días, se han extendido desde Minneapolis a los bastiones demócratas de Nueva York, Boston, Portland… El frío extremo no impidió que unas 50 000 personas marcharan por Minneapolis el fin de semana. En respuesta, las fuerzas del orden que ocupan la ciudad, lanzaron gases lacrimógenos y granadas aturdidoras a la multitud. El alcalde Jacob Frey acusó al Gobierno de Donald Trump de aterrorizar a su ciudad.

El ICE y la Patrulla Fronteriza están invadiendo numerosas urbes, acosando y deteniendo a personas sin el debido proceso, por su color de piel, idioma, acento o lugar de residencia.

Durante sus dos mandatos, Trump ha desarrollado una política particularmente represiva contra los inmigrantes para consolidar el apoyo entre sus seguidores, al interpretar las últimas elecciones como una suerte de mandato para llevar a cabo la mayor deportación de inmigrantes ilegales en la historia de EE. UU.

Las redadas arbitrarias y la represión por parte de ICE atrajeron la atención nacional por la frecuencia con la que agentes federales enmascarados invaden lugares públicos y persiguen a trabajadores, especialmente de origen latino, evidencia de marcados sesgos racistas y clasistas en la persecución y arrestos, actitudes xenófobas y modus operandi violento que también tienen arraigo y comparten con la Patrulla Fronteriza.

No son solo indocumentados quienes resultan brutalizados, separados de sus familias, retenidos durante largos períodos en condiciones horrendas en las penitenciarías del ICE y, finalmente, deportados. Incluso, ya hace algún tiempo que comenzaron los arrestos y  deportaciones de personas con estatus migratorio legal.

Los asesinatos durante los operativos de los agentes del ICE ya no son hechos aislados. Hay una mutación peligrosa del rol de esa agencia, que ejerce funciones de seguridad doméstica, la que ha recibido una inyección masiva de fondos federales y ha duplicado su personal hasta unos 22 000 hombres. Buena parte del nuevo personal contratado son exmilitares y veteranos de guerra, que ahora desatan su furia y frustraciones.

EE.UU. es una nación de inmigrantes, quienes han hecho y hacen un significativo aporte a la economía y a la cultura del país, y lo han provisto de mano de obra barata y para los más duros oficios, como la construcción, la minería, los ferrocarriles, y de modo temporal en labores agrícolas, las empacadoras de carne, y toda una gama de servicios y oficios de alto riesgo. Traer temporeros o deportarlos devino rasgo de la política migratoria y la sobrexplotación laboral, desechable a conveniencia.

Trump ha exacerbado estereotipos negativos y caricaturiza a los inmigrantes relacionándolos con la criminalidad y el narcotráfico.

Con la afluencia de inmigrantes hispanos y asiáticos, Estados Unidos es cada vez más diverso en cuanto a etnicidad y cultura. En los últimos años, los inmigrantes representaron el 50 por ciento, o más, del aumento de la población estadounidense; también se ha avivado el sentimiento antinmigrante.

Por citar un caso, en 2019, furioso por la continua «invasión hispana» en Texas, un supremacista blanco condujo más de mil kilómetros hasta El Paso, en el oeste de ese estado, y mató a tiros a 23 personas en una tienda Walmart.

Los incidentes y ataques con víctimas mortales alimentados por el odio se han disparado durante la última década.

Solo en 2020, ocurrieron más de 13 480 incidentes de asesinato, torturas, secuestro u otros ataques violentos en la zona fronteriza. Un número superior son cotidianamente obligados a regresar a México. Otros cientos de personas han desaparecido cruzando la frontera.

Un negocio xenófobo

La discriminación racial y la xenofobia, profundamente arraigadas en EE. UU. —y lo propicio que resulta el tema para su manipulación por los políticos—, son factores que trascienden la compleja problemática migratoria, a lo cual debemos sumar la mercantilización y el creciente papel de intereses corporativos privados en el programa de control fronterizo.

La militarización de la frontera ha devenido un negocio lucrativo, donde ya gastan más dinero que el destinado en conjunto al resto de los demás programas federales de aplicación de la ley. Las empresas proveedoras de vigilancia y seguridad fronteriza —considerado uno de los sistemas más sofisticados del mundo— están imbricadas o son filiales de los grandes fabricantes de armas contratistas del Pentágono, beneficiadas con el multimillonario gasto militar estadounidense. Además, están en expansión empresas de prisiones privadas, como CoreCivic y Geo Group.

Mediante sus contribuciones a las campañas electorales y su constante interacción e influencia con políticos y funcionarios en puestos estratégicos en el ejecutivo, la legislatura y en medios de comunicación, estas corporaciones de seguridad fronteriza, cuyo control se extiende cien millas de tierra adentro, han formado un poderoso complejo fronterizo-industrial que constituye gran impedimento para una respuesta humana a la migración.

Los presupuestos para el control fronterizo en la década de 1980 eran del orden de 350 millones de dólares. En la actualidad, solo para el ICE se destinan casi 29 000 millones de dólares (incluso el triple que en 2024), incremento acompañado por un crecimiento similar en la Patrulla Fronteriza de 4 000 agentes en 1994 a 21 000 en la actualidad. Bajo su agencia matriz, la CBP (Custom and Border Protection), hay otros 60 000 agentes.

El muro en la frontera y las medidas antinmigrantes aumentaron durante el Gobierno del republicano George W. Bush, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, y un demócrata, Obama, les dio plena continuidad. Se materializó de diversas formas: barreras —en algunos tramos hasta de nueve metros de altura—, vallas peatonales, vigas ancladas al suelo en forma de X, paneles de acero rellenos de concreto y obstáculos, como alambre de púas, en el río. Hoy es un sistema que suma alta tecnología, más de 465 torres de vigilancia con sensores e iluminación, drones de observación, rastreo de celulares y aplicación de inteligencia artificial, más helicópteros y aviones teledirigidos.

Durante este segundo mandato, Trump ha afirmado que inmigración es igual a inseguridad y EE. UU. se encuentra «bajo asedio».

La militarizción del ICE

El ICE ya no opera únicamente como una agencia encargada de hacer cumplir la ley migratoria, es una fuerza federalizada intimidatoria y represiva, cuyos agentes cuentan con pertrechos militares y operan en grandes ciudades, consolidando un patrón: la política migratoria como herramienta abusiva de control político interno, donde su despliegue como primera línea se enfatiza en ciudades gobernadas por alcaldes demócratas, comunidades con tradición liberal y espacios donde el rechazo al trumpismo es abierto y organizado.

Junto a otras agencias, refuerza un control migratorio indiscriminado para cumplir la promesa de campaña de máxima prioridad, un millón de deportaciones al año.

En los primeros siete meses de la administración Trump, el ICE deportó a casi 200 000 personas, mediante 1000 y 2000 arrestos diarios, y el aumento de la capacidad de los centros de detención migratoria. Sin embargo, según datos internos, esas detenciones están por debajo del objetivo de la Casa Blanca de 3000 arrestos diarios.

Dada la sensibilidad que este asunto genera en la sociedad estadounidense, tanto el Partido Demócrata como el Republicano han seguido enarbolando posturas oportunistas, atacándose mutuamente para ganar más votos de la población blanca y ciertas minorías étnicas, lo cual hace difícil la adopción de cualquier reforma migratoria importante, aun cuando se evidencia en parte de la sociedad un fuerte rechazo a la política en curso de abusos contra los inmigrantes.

Lo condicionan y estimulan intereses creados, el boom de los negocios de la militarización del control migratorio, y el aumento presupuestario para esos fines represivos en las fronteras y ciudades de Estados Unidos.

El asedio al Ártico: un ultimátum geopolítico

Anaís Serrano (ELN Voces).— En un escenario de fuertes tensiones, la administración de un Donald Trump fortalecido, no se limita a expresar el interés mercantil por Groenlandia, como lo manifestó en 2019; despliega ahora una campaña de coerción contra Europa, amenazando con represalias económicas devastadoras y, en un giro inédito, insinuando la posibilidad de acciones militares unilaterales contra sus socios.

Este ya no es un simple posteo en redes sociales, sino una estrategia deliberada para apoderarse del territorio autónomo, «por las buenas o por las malas». Este escenario deja al descubierto la profundidad de la crisis del orden liberal y la manifiesta muestra de un imperialismo desinhibido.

El colapso del orden: Cuando el derecho cede ante la fuerza bruta

La arquitectura legal internacional estaba diseñada, precisamente para evitar que se violentaran de forma unilateral las soberanías de las naciones, bajo la tutela de un instrumento rector multilateral, la ONU. Ese diseño supuso el consenso básico entre los poderosos, pero la estrategia trumpista supone un rechazo radical a ese acuerdo. Al amenazar al Sur Global y a sus aliados de la OTAN, como Dinamarca y la Unión Europea, no solo sigue ignorando el derecho, sino que lo pisotea activamente.

La amenaza de imponer o aumentar aranceles, de desatar una guerra comercial en el sector agrícola, o de congelar la cooperación en inteligencia, también son municiones económicas destinadas a doblegar la voluntad política europea.

La OTAN, “pilar de seguridad colectiva” del mundo occidental, se convierte en el campo de batalla más paradójico. Estados Unidos, su miembro hegemónico, amenaza con retirar su paraguas nuclear, bloquear el acceso a sistemas de defensa claves, o simplemente abandonar la alianza, a menos que Dinamarca (y Europa en su conjunto) «negocie» la cesión de Groenlandia. La Corte Internacional de Justicia, la Carta de la ONU y el principio de auto determinación (reconocido para el pueblo groenlandés) se convierten en papel mojado ante la amenaza de la fuerza económica y militar. La crisis no es de erosión, sino de demolición controlada.

Imperialismo del Siglo 21: La Coerción como Herramienta de Conquista

Las pretensiones imperiales ya no requieren discursos velados de democracia, derechos humanos, acusaciones de narcotráfico o terrorismo. Ahora se expresan en el crudo lenguaje de sanciones, deuda estratégica y ultimátums militares.

El ataque impune a Venezuela y el secuestro del Presidente Nicolás Maduro y su compañera, desataron el flojo nudo que aun, en apariencia, sostenía al sistema internacional, las acciones del administrador del imperio han demostrado que, ya no se requiere de justificaciones para intentar obtener lo que requiere, para sostener la profunda crisis en la que se encuentra el sistema que representa.

En medio de coerción económica, guerra híbrida y desestabilización, aislamiento y chantaje diplomático, y una constante amenaza militar; se demuestra la esencia del nuevo imperialismo: no busca solo administrar colonias día a día, sino controlar los recursos y la posición geoestratégica absoluta, utilizando la vulnerabilidad económica y militar del adversario, para forzar una capitulación «voluntaria».

Venezuela tiene el petróleo que Estados Unidos requiere en medio de su crisis interna, el ataque directo busca obligar a las negociaciones en beneficio de los intereses de las grandes corporaciones y del propio Trump.

Groenlandia, con su hielo derritiéndose y revelando riquezas, se convierte en el botín perfecto para esta lógica depredadora.

Groenlandia: El Pueblo entre el Hielo y la Fuerza

En este escenario, el pueblo groenlandés deja de ser un actor político, para convertirse en un juguete en disputa. Su derecho a decidir su futuro, consagrado en su estatuto de autonomía, es directamente anulado por una negociación a punta de pistola, entre Washington y Copenhague.

Dinamarca enfrenta un dilema existencial: defender la integridad nacional y los derechos de los groenlandeses, arriesgando una devastación económica y una confrontación impensable con su aliado histórico, o ceder a la extorsión, traicionando sus principios y legando una mancha histórica. Ese mismo dilema lo tiene la decadente Unión Europea y el Reino Unido, mientras intentan defender la poca dignidad que les queda, van cediendo ante los insultos y la prepotencia de un envalentonado Trump.

Davos y el ‘Mata Siete’

Tras una intervención de 72 minutos frente a grandes empresarios, corporaciones y jefes de Estado, Donald Trump demostró cual será la política, en la que debe moverse el mundo. Trump es la nueva ONU y bajo su mandato deben moverse las economías.

Bajo el nombre pomposo de “Junta de la Paz”, Trump se propone amoldar a su antojo un esquema, que remplace a la institucionalidad de la ONU. Con inversión de gobiernos invitados y fondos manejados por él a perpetuidad, propone pacificar el mundo y reconstruir los escenarios de guerra, así como lo plantea en Gaza devastada, inversionistas para el “Resort” que ha prometido.

En ese mismo discurso asegura, que tiene el control del petróleo y demás recursos de Venezuela, que él “administra”. Sobre el viejo continente, se jacta de decir que le debe su existencia a Estados Unidos, al ganar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) -haciendo una temeraria reescritura de la historia-, pero que ha desviado la ruta, y gracias a su dirección va a retomar el “buen camino”.

Su discurso principal estuvo centrado en Groenlandia, demostrando su intención en hacerse de ese territorio. El foro de Davos se convirtió, de esta forma, en una tribuna imperial.

El último golpe

Mientras el mundo aun hablaba de la prepotencia de Trump en Suiza y el foro de Davos aún estaba en curso, la Casa Blanca sorprendió con un nuevo golpe de imposición política, al publicar la “Estrategia de Defensa Nacional 2026”, en la que define cuáles serán sus prioridades geopolíticas.

Para Nuestra América prioriza sus intereses prometiendo “exigir” que se defiendan los intereses comunes, léase los intereses del corolario Trump “American First” [EEUU primero que todo], o nuestros países se enfrentaran a lo que llama medidas decisivas, para las cuales amenaza con tener unas Fuerzas Armadas preparadas para aplicarlas con rapidez, potencia y precisión.

Le instruye a Europa, como buen patrón, asumir su propia defensa. Los aliados de la OTAN serán capacitados, para que asuman la responsabilidad de la defensa de acuerdo a sus dictámenes. Con su apoyo, dice, la OTAN será más fuerte que la persistente amenaza rusa.

Para el Pentágono, China es un peligro latente, con el que aún espera negociar, asumiendo que es el segundo país más poderoso. Su atención se centrará en disuadir a China en el Indopacífico mediante la fuerza, pero evitando la confrontación. En cambio, la República Popular Democrática de Corea es vista como un enemigo, para sus dos principales gobiernos sumisos de la región, Corea y Japón, y una amenaza directa contra el territorio estadounidense.

En Asia Occidental se propone dar un apoyo decisivo al ente sionista, fortaleciendo sus defensas para atacar a Irán y al Eje de la Resistencia.

El centro de conquista inmediato se centra en los territorios estratégicos de Groenlandia, el Canal de Panamá y el Ártico. Da por sentado en el documento, que se le garantizará a Estados Unidos el acceso militar a esos territorios claves para los intereses de Washington. El Ártico se visualiza como la disputa geopolítica del momento. La excusa de la militarización de Groenlandia, es el acceso de Rusia y China a la movilización y recursos de ese gran territorio, que rodea el Polo Norte.

Develar a profundidad la lectura de los discursos, las acciones y las apuestas que genera el presidente estadounidense, se convierte en una necesidad de supervivencia de la humanidad. Reconocer en esas lecturas las próximas acciones del imperio, permite preparar a los pueblos para las contingencias que obliga la resistencia.

El deshielo de Groenlandia revela más que minerales, muestra el carácter de los pueblos. El Ártico es más que la última frontera de recursos, hoy se convierte en una importante línea de batalla de la actual disputa geopolítica.

«Es una conexión con el pasado»: cubanos marchan con antorchas como tributo a José Martí y a Fidel Castro

© telegram SputnikMundo
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Danay Galletti Hernández (Sputnik).— Convocada por la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), la peregrinación estuvo presidida en La Habana por el mandatario Miguel Díaz-Canel.

Los participantes llevaban banderas, antorchas, imágenes de mártires y otros símbolos nacionales, ello mientras recorrían las calles San Lázaro e Infanta rumbo a la Fragua Martiana.

Para el profesor universitario Fabio Fernández, esta iniciativa, anclada en el homenaje y exaltación a la memoria martiana, se insertó dentro de la articulación de un movimiento de oposición a la dictadura de Fulgencio Batista, «mientras el régimen limitaba las libertades y los derechos cívicos, los jóvenes conmemoraban los cien años del nacimiento del apóstol».

En su opinión, compartida con Sputnik, la movilización fungió como combustible al accionar de enfrentamiento al poder, impulsado por las generaciones de entonces, «movilizadas e inspiradas en las tradiciones de lucha de la Universidad de La Habana, influidas por la prédica del Partido Ortodoxo y cuyo resultado fue el triunfo de un proyecto revolucionario que tenía como objetivo cambiar radicalmente la dinámica del país».

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El doctor en Ciencias Históricas señaló la valía de esa tradición, la pertinencia de recuperarla cada año y mantener vivo ese legado.

«Es una conexión con el pasado y, al mismo tiempo, resulta una reclamación a los dilemas del presente. En ese sentido, constituye una oportunidad para demostrar cohesión y ejercer críticamente el pensamiento sobre la realidad de la isla», subrayó.

No obstante, «la marcha tiene el gran reto de ser un espacio para interpelar a la crisis económica, el drama migratorio y las discusiones sobre derechos y libertades. Le falta desprenderse de la ritualidad y parecerse más a las dinámicas y demandas que pueden emerger de la juventud cubana actual», puntualizó.

Además del histórico recorrido por las calles de La Habana, acontecieron movilizaciones similares en todo el país, en tributo también a los 32 militares cubanos caídos durante la agresión protagonizada por fuerzas estadounidenses en Venezuela el 3 de enero, y en rechazo a las amenazas de Estados Unidos contra la nación caribeña.

Reafirmación del espíritu nacionalista

La primera Marcha de las Antorchas, desde la escalinata universitaria hasta la Fragua Martiana, incluyó una columna comandada por Fidel Castro, con 300 hombres de los 1.200 que habían reclutado, algunos de los cuales participarían en julio de 1953 en los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en el oriente de la mayor de las Antillas.

«Constituye la expresión de cómo un homenaje a Martí deviene un mecanismo de impugnación a la tiranía. En un contexto de autonomías restringidas, violaciones a la Constitución de 1940 y donde la violencia y la represión formaban parte de la cotidianidad política, recordar al héroe y conectar con su impronta tenía un filo subversivo», comentó Fernández.

Esto no quiere decir, puntualizó, que todos los participantes asumieron una posición estrictamente revolucionaria, pero sí existía «una convergencia en torno a cuestionar lo que representaba la ruptura democrática, nacida del Golpe de Estado de 1952, que colocaba a Cuba en las antípodas de lo soñado por el intelectual cubano».

Tras el triunfo de la Revolución cubana el 1 de enero de 1959, la marcha representó, en consideración del entrevistado, un espacio de reafirmación del espíritu nacionalista, del vínculo con el apóstol y del legado radical de las Guerras de Independencia, «se toma, además, como una muestra de músculo político en momentos tensos para la dirección del país».

La de este año, aseguró, «se interpretará como apoyo al sistema, en un escenario de desafíos regionales y la amenaza del Gobierno estadounidense». En su opinión, ha mutado a una movilización insertada dentro de la ritualidad política y el calendario oficial de la isla y, en ella, se presentan ideales y prácticas de la Revolución como movimiento de cambio.

La primera Marcha de las Antorchas, acontecida el 27 de enero de 1953, determinó la existencia de la que desde entonces sería conocida como Generación del Centenario, conformada entre otros por Fidel y Raúl Castro, Juan Almeida, Camilo Cienfuegos, Ramiro Valdés, José Antonio Echeverría, Armando Hart y Alfredo Guevara.

Moscú responde a informes sobre un posible bloqueo a Cuba

La información sobre un posible bloqueo de Cuba por parte de Estados Unidos genera preocupación. Así lo evaluó en una conversación con la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Leemos muchos mensajes al respecto. Es información preocupante. Sabemos que nuestros camaradas cubanos están decididos a defender sus intereses, a defender su independencia, comentó el vocero al referirse a la publicación del diario Politico sobre los planes de bloqueo a la isla. Y también valoramos mucho nuestras relaciones bilaterales especiales con Cuba, añadió.

Politico informó el viernes pasado, citando fuentes, que la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, está preparando un bloqueo total a las importaciones de petróleo del país caribeño. Washington ya ha seguido una política similar en Venezuela, donde a principios de enero llevó a cabo un ataque a gran escala y secuestró al presidente Nicolás Maduro.

Numerosos países del mundo, entre ellos Rusia, condenaron las acciones de EE.UU. en la región. Moscú repudió el ataque y señaló que Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin ningún tipo de intervención desde el exterior.

La víspera, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, calificó esta pretensión como un asalto brutal contra una nación pacífica que no representa amenaza alguna para Estados Unidos. En ese sentido, el diplomático condenó que dichas medidas son la prueba irrefutable de que las carencias económicas que enfrenta el pueblo cubano están principalmente provocadas y diseñadas desde Washington.

El vice titular antillano recordó que figuras como Marco Rubio y John Bolton, en 2019, instaron a Trump para ordenar un bloqueo similar, acción frenada entonces por agencias de seguridad nacional las cuales consideraron irresponsable y peligroso ese curso de confrontación injustificable.

La nueva retórica para asfixiar a Cuba, auspiciada por el inquilino de la Casa Blanca y su élite, sigue la política similar aplicada en Venezuela donde el pasado 3 de enero las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un ataque militar a gran escala y secuestraron al presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.

Tras estos acontecimientos numerosas naciones a nivel global, entre ellos Rusia, condenaron las acciones de Estados Unidos en la región latinoamericana, reseña PL. Al respecto, Moscú repudió el ataque y señaló que Caracas, al igual que cualquier otro territorio, debe tener el derecho a decidir su destino sin ningún tipo de intervención extranjera.

La prohibición de la UE de importar gas de Rusia creará problemas a Bélgica

En Bélgica, la proporción de combustibles importados de Rusia es actualmente mayor que antes del inicio de las hostilidades en Ucrania, debido principalmente a que el país sigue importando grandes cantidades de gas licuado ruso a través del puerto de Zeebrugge.

Mientras que el suministro de gas ruso por gasoductos (a través de Ucrania, Europa del Este y Alemania) a Europa se ha interrumpido casi por completo, los buques cisterna que transportan gas natural licuado (GNL) desde el Ártico ruso han tomado el relevo de forma decisiva.

A pesar de las promesas de Bélgica de reducir su dependencia del gas ruso y, por lo tanto, de reducir los gastos militares de Rusia, se observa una tendencia contraria. En 2025, las exportaciones netas de GNL ruso a Bélgica aumentaron en más de dos tercios en comparación con los tres años anteriores.

Bélgica se ha convertido en un importante país de tránsito que abastece a Alemania y los Países Bajos con suficiente gas. Si se tiene en cuenta también el tránsito a otros países, la dependencia de Rusia resulta aún más palpable. Del total del gas importado por Bélgica el año pasado, incluido el destinado al tránsito a otros países, el 18,3 % se transportó por mar desde Rusia.

Según las nuevas normas de la UE, antes de autorizar la importación de gas, los países de la UE deberán confirmar el país de producción. Las multas por incumplimiento de los requisitos pueden ascender a un mínimo de 2,5 millones de euros para las personas físicas y 40 millones de euros para las empresas, o al menos el 3,5 % del volumen de negocios anual global de la empresa, o el 300 % del valor estimado de la transacción, informa la publicación.

Leningrado, una ciudad con historias de supervivientes

Dentro de los edificios helados, hombres, mujeres y niños esperaban que el día terminara sin convertirse en el último. El asedio había comenzado y con él una lucha diaria por seguir con vida.

El cerco impuesto por las tropas de la Alemania nazi dejó a la ciudad soviética completamente aislada. Los almacenes de alimentos se vaciaron rápidamente y las raciones oficiales descendieron a niveles mínimos.

Para muchos civiles, la comida diaria se redujo a un trozo de pan oscuro, elaborado con restos de harina, aserrín y celulosa. Comer no era saciar el hambre, sino aplazar la muerte.

Las temperaturas extremas agravaron la tragedia. Sin combustible ni electricidad, las viviendas se convirtieron en trampas de frío. Los cuerpos se debilitaban, las enfermedades se propagaban y los muertos comenzaron a formar parte del paisaje cotidiano.

Aun así, los habitantes seguían saliendo a trabajar, a limpiar calles o a cuidar fábricas, impulsados por una obstinada voluntad de resistir.

Los diarios personales que sobrevivieron al asedio revelan la dimensión humana del sufrimiento. Niños que anotaban la pérdida de sus padres, madres que contaban los días sin comida, ancianos que escribían despedidas silenciosas. Cada cuaderno fue un testimonio de la fragilidad humana enfrentada a una guerra total.

El lago Ladoga ofreció una esperanza precaria. En invierno, cuando el hielo lo permitía, camiones cruzaban su superficie para llevar alimentos y evacuar a los más débiles. Muchos no llegaron. El llamado Camino de la Vida fue también una ruta marcada por bombardeos, accidentes y sacrificios anónimos.

A pesar de todo, la ciudad no se rindió. En enero de 1944, tras una ofensiva decisiva del Ejército Rojo, el cerco fue levantado. La noticia se esparció entre una población exhausta, que apenas podía celebrar. Leningrado estaba en ruinas, pero seguía en pie.

Hoy, 82 años después, el aniversario del fin del asedio no es solo una fecha militar. Es un acto de memoria colectiva. En San Petersburgo, los nombres de los muertos se leen en voz alta y las historias de los supervivientes se transmiten como una advertencia y un legado.

Recordar Leningrado es recordar a quienes resistieron sin armas, a quienes enfrentaron el hambre, el frío y la soledad con una dignidad silenciosa. Es entender que la victoria no siempre se mide en batallas ganadas, sino en vidas que se negaron a desaparecer.

Cerca de 480 presos muertos en cárceles de El Salvador

Precisiones aseguran que las causas fundamentales de los decesos fueron la violencia y la negligencia médica en un país donde es común ver a los convictos en consultas especializadas donde también se atiende a la población.

La información fue divulgada por la entidad en su cuenta en X, que además asegura que el 94 por ciento de los reclusos fallecidos presuntamente no eran pandilleros y nunca fueron juzgados posterior a su captura.

Asimismo sostiene que el número de deceso podría ser mayor, cerca de mil, pero que no se posee información suministrada por las autoridades.

La población penal del país es de cera de 120 mil reos, de los cuales al menos 90 mil están tras las rejas por sus vínculos con las pandillas.

Datos de World Prison Brief (WPB) sostienen que El Salvador encabeza el registro de mayor cantidad de prisioneros por cada 100 mil habitantes.

Los datos del WPB colocan a El Salvador con la cantidad de mil 659 prisioneros por cada 100 mil habitantes.

Por ejemplo, Estados Unidos tiene más de 1,8 a 2 millones de personas tras las rejas, cerca del 20-25 por ciento de los presos del mundo, superando los 600 reclusos por cada 100 mil habitantes, cifra superior a casi cualquier otra nación.

La caza de trabajadores emigrantes desestabiliza a las empresas en Minneapolis

Las empresas de Minneapolis no están de acuerdo con las redadas policiales contra los trabajadores emigrantes y, además, las continuas protestas están paralizando la producción. Tras el asesinato el sábado de Alex Pretti han firmado una carta abierta para apaciguar los ánimos.

 

En Minneapolis, dos trabajadores de la empresa Target, ciudadanos estadounidenses, fueron detenidos brevemente por los policías del ICE dedicadas a la caza de emigrantes. Esto indignó a la plantilla y provocó huelgas.

Los pastores de las iglesias pidieron a la empresa que se pronunciara, algo que no ha hecho hasta el asesinato de Pretti, y prohibiera a los policías del ICE que aparcaran en el estacionamiento de los centros comerciales.

A principios de enero, el grupo hotelero Hilton desalojó un hotel de Minneapolis que se había negado a aceptar reservas de policías del ICE. Un mensaje del Departamento de Seguridad Nacional acusó a la cadena Hilton de “ponerse del lado de asesinos y violadores”.

Durante el día de la manifestación del viernes, todos los comercios cerraron. El tráfico de peatones ha disminuido. Los restaurantes y tiendas permanecen con las luces apagadas.

La falta de mano de obra se empieza a notar, tanto por las deportaciones como porque los trabajadores emigrantes se esconden en sus casas. “Nuestro ya ajustado mercado laboral se enfrenta a dificultades aún mayores”, ha dicho Matt Varilek, comisionado del Departamento de Empleo y Desarrollo Económico de Minnesota, en el diario local “Star Tribune”.

“Tras los trágicos acontecimientos de ayer, pedimos una reducción inmediata de las tensiones y pedimos a los funcionarios estatales, locales y federales que trabajen juntos para encontrar soluciones reales”, dice la Cámara de Comercio de Minnesota. Más de sesenta empresas han firmado el comunicado, entre ellas UnitedHealth (seguros médicos), Target (comercio), 3M (holding), Best Buy (electrónica de consumo), US Bancorp (banco), con sede en Minnesota.

“En las últimas semanas, representantes de la patronal de Minnesota han trabajado diariamente entre bastidores con funcionarios federales, estatales y locales para encontrar soluciones concretas”, asegura el comunicado, que menciona contactos con la Casa Blanca, el vicepresidente J.D. Vance y los alcaldes de las ciudades gemelas de St. Paul y Minneapolis.

Según The Atlantic, para calmar los ánimos anoche Trump dio marcha atrás y destituyó a Gregory Bovino, máximo responsable del ICE, aunque la subsecretaria del Departamento de Interior, Tricia McLaughlin, lo ha negado.

La ciudad ya se levantó en 2020 cuando George Floyd fue asesinado por otro policía.

Operación Trueno de Enero: 82 años del fin del sitio de Leningrado, que resistió casi 900 días de infierno

El 21 de julio de 1941, durante un viaje al Grupo de Ejércitos Norte, Hitler declaró que "en comparación con la importancia de Leningrado, Moscú es solo un objeto geográfico". En la foto: las consecuencias del bombardeo de artillería alemán.

El asedio de Leningrado es un testimonio eterno de la tenacidad y la grandeza del espíritu humano, que resistió 872 días de sufrimiento. Sputnik te cuenta cómo era la vida de las personas en esos tiempos difíciles.

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ra el año 1991 cuando terminé el doctorado. Ese mismo año me fui a Cuba porque el motivo de mi tesis tenía que ver con ese país. Allí viví un tiempo largo, investigando y viviendo literalmente, en el sentido de vivir y de empaparme de un país, de una cultura, de una idiosincrasia como hay pocas en el mundo. Viví el tiempo duro, durísimo, del "período especial" como consecuencia de la desaparición de la Unión Soviética y viví lo que hoy también se vive: cómo la Rusia de Yeltsin, amparada y protegida por Occidente, abandonaba a Cuba a su suerte.

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